Trayectos

House of Cards

House of Cards representa por mucho una serie de televisión exitosa e innovadora. La producción original de Netflix, refleja esa nueva forma de ver y hacer televisión, es decir, cuando quieras, donde quieras y sin cortes comerciales. Basada en una novela británica, esta serie retrata esa difícil e intrincada relación entre el poder político, el poder económico, la fuerza del congreso, los medios de comunicación, las redes sociales y el pueblo mismo. La producción, adaptación, fotografía y el elenco son impecables.

Francis Underwood (Kevin Spacey) es un ambicioso político del sur de Estados Unidos, un hombre inteligente, audaz e implacable, y cómo no podría serlo si su meta es llegar a la presidencia de la gran potencia a como de lugar y a costa de todo. La trama y los diálogos llevan al espectador a no alejarse de la pantalla, pues cada capítulo y cada temporada captura de manera "adictiva" esta historia. No es la primera serie televisiva que trata las entrañas de la auténtica Casa Blanca, ya lo habría hecho Sony con "West Wing", además de un par de películas muy recomendables como "Colors" y "Wag of the dog".

Al ver y analizar House of Cards, pienso en la televisión mexicana, en el detrimento y baja calidad de sus contenidos, en su falta de creatividad. Es indudable que una producción como ésta cuesta dinero, y mucho, pero nunca será pretexto; los patrocinios y publicidad presentes en esta serie son también una novedad y que la hacen rentable.

Hoy en México contaremos con dos nuevas cadenas de televisión, una ya aprobada y pagada (Cadena Tres) y otra en vías de hacerlo (Grupo Radio Centro). ¿Eran necesarias? -Quizá sí – Fuentes de trabajo. ¿Pero, que esperamos de sus contenidos? Una gran porción de la población tiene acceso a la televisión abierta, somos afortunados los que podemos tener televisión de paga, y aun así los contenidos son, por decir lo menos deplorables.

Es aquí donde toman relevancia los medios públicos, ellos tienen en sus manos el reto de enfrentar la nueva apuesta televisiva de calidad, sin compromisos comerciales y con toda la fuerza creativa. Hace unos días asistí, y agradezco la invitación del Lic. Armando Carrillo Lavat, a la celebración del tercer aniversario del canal "Una Voz con Todos", así como a la presentación de la programación de actividades del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, órgano máximo de radio y televisión digital de nuestro país; salí con un buen sabor de boca, observé las nuevas producciones, co producciones y convenios internacionales y nacionales. Percibí que al tiempo se convertirá en la opción más importante y relevante en materia de comunicación cultural y entretenimiento.

Aprecio también el trabajo que realiza Canal 22, Canal 11, Televisión Educativa, TV UNAM, Edusat y muy en particular mi casa de trabajo el Sistema de Radio y Televisión Mexiquense. La apuesta de una televisión plural, creativa y de alto nivel en sus contenidos se encuentra justo ahí. El reto es alto, pero no imposible. Mientras esto suceda, seguiremos con los muy bajos niveles de calidad de los contenidos de las televisoras existentes, de la indefensión de todos nosotros, las audiencias, de los viejos moldes, de la insultante transmisión de millones de spots por las elecciones de este año.