Trayectos

Hacer el bien

Estamos a horas de que concluya el año dos mil catorce, el tiempo vuela. Cada uno de nosotros deberíamos hacer un balance de lo que aconteció; en el mío, solo algo bueno, no hacer mal a nadie (bueno, por lo menos de manera consciente).

Sé que no es gran cosa pues lo que nos falta es altruismo, ayudar a los demás sin otro interés, pero no, la mayoría de nosotros vivimos sin importar lo que le sucede a nuestro prójimo.

Veo que los valores con los que me criaron han desaparecido, el respeto a tus mayores, la honestidad, en fin, el amor al prójimo. Ahora veo que si te puedes transar al prójimo ¡qué mejor!

Eso sí, en las redes sociales ponemos nuestra mejor cara, todo ahora depende de los "likes" que recibamos.

La realidad: ¿Qué es eso? Mejor nos inventamos una virtual, aunque en ocasiones haya quien tenga que dejar su puesto laboral por presumir sus "riquezas" seguramente mal habidas y, aunque no lo fueran, en un país con sesenta millones de pobres es una perversidad por decir lo menos.

Ahora en lo político: el año empezó bien con las Reformas Estructurales, que en papel se vieron muy bien, pero su implementación es otra cosa, muchos de los problemas posteriores a este hito parlamentario es justamente por la resistencia a las mismas. Como decía un comercial de hace años: "Si las cosas importantes fueran fáciles cualquiera las haría".

Pero llegó la tragedia de los desaparecidos de Ayotzinapa y todo se derrumbó, es difícil escribir sobre este hecho tan lamentable para México y aunque hayan pasado más de tres meses, yo me pregunto ¿dónde están los verdaderos responsables?

Me explico: alguien en algún momento incitó a estos chicos, a los estudiantes de esta zona de Guerrero, a secuestrar camiones, costumbre en la Escuela Normal de guerrero "Raúl Isidro Burgos", e ir a la boca del lobo, no sabía, quien los incitó a ¿quiénes se enfrentarían?

Lo dudo, ahora sabemos que era conocido de muchos, que el presidente municipal perredista, José Luis Abarca Velázquez, era un asesino; la Procuraduría General de la República, la Procuraduría General de Justicia del Estado y el Ministerio Público de Iguala tenían documentos sobre un "intento de homicidio de este personaje" y en cuanto a su "respetable" esposa, María de los Ángeles Pineda, era sabido también por muchos que era la jefa de un grupo de narcotraficantes.

Ahora eso de que "todos somos Ayotzinapa", ¡por favor no seamos hipócritas ¿Qué sabemos de sus condiciones de vida y del dolor de la muerte de todos ellos?, ¡qué dolor, qué dolor!

Pero ahora se ha convertido en "bandera política" de no sé qué y de no sé quién. Ellos, por desgracia, seguramente están muertos. ¿Por qué la utopía de "Los queremos vivos"?

En fin como dijera el Presidente Enrique Peña Nieto: "2014 fue un año de claroscuros", no cabe duda.

Bueno, iniciamos otro año y hay que agradecerlo ¿qué nos depara? no lo sé, pero de lo que estoy segura es que si no cambiamos realmente, nuestro país seguirá con los mismos problemas, pero agudizados.

Mis mejores deseos para todos.