Trayectos

Comunicación novedosa

Ante el cambio de estafeta de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República, se prevé un nuevo modelo en el área que a todas luces, por las condiciones actuales que vive la imagen presidencial y el gabinete, tendrá que ser más que una comunicación social ser una comunicación política.

La comunicación desempeña un papel cada vez más destacado en la política interna de los estados. En estos tiempos de globalización se reconocen, por los analistas y profesionales del tema, que existen ya varios sexenios donde tenemos dos poderes, el poder "blando", es decir, una facultad o potencia fundada en la capacidad de las ideas y de la cultura para influir en las acciones o intereses de otros actores.

Es evidente que tanto el poder blando, como el basado en la fuerza militar y en la presión económica, conocido como el "duro", ya no digamos la combinación de ambos, necesitan imperiosamente de la comunicación política.

Por ello, a partir de ayer el modelo de comunicación se convierte en directo y transversal; esto es, los secretarios de Estado y directores generales, quienes no habían comunicado directamente a la sociedad, lo hacen ya. La agenda principal es la de las reformas estructurales. Las instrucciones son dar a conocer los avances en cada una de ellas y su impacto ante la sociedad.

A partir de la convicción de que la ciudadanía tiene el derecho a conocer los detalles de este proceso, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, instruyó a los secretarios responsables para que rindan informes periódicos sobre los avances a la fecha. Dichas exposiciones serán transmitidas a través de un sitio específico por internet www.reformas.gob.mx y ante los medios de comunicación.

Los primeros en presentarse fueron el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; el Director General de Pemex, Emilio Lozoya; Enrique Ochoa, director de la CFE. La invitación se hizo a través de un comunicado de prensa, el formato, una presentación ejecutiva y la exposición de los funcionarios con herramientas como el teleprompter e infografías, uso en tiempo real de las redes sociales, primordialmente Facebook y Twitter, transmisión en televisión abierta por los canales Foro TV, Milenio Televisión, Excelsior TV, El Financiero/Bloomberg TV, y algunas pocas estaciones de radio, (cabe destacar que no se hizo uso de los medios públicos).

La presencia de los ministros en este nuevo estilo de comunicar expone las virtudes o las fallas de los encargados de cada área, ya no era posible que solo el Presidente de la República saliera a explicar todo y de todos, ello implicaba un desgaste natural.

Por lo tanto es un acierto que la comunicación sea más directa y precisa, respondiendo a temas específicos. Quizá falte una comunicación más personalizada con la ciudadanía, hacer uso de los video chats, respuestas inmediatas en las redes sociales al término de cada presentación.

Es evidente que los tiempos han cambiado y los modos de comunicar también, si bien hay relevos generacionales para hacerse cargo de las áreas de comunicación, no hay que dejar fuera jamás la experiencia de los que llevan años en este oficio. Su experiencia en combinación con las nuevas tecnologías podrían reforzar esta nueva forma de comunicar.