Estado de Derecho

La ignorancia es hocicona

No confundamos “hablador” con “elocuente”. Una persona que habla de manera fluida apoyado sólo en la improvisación, no es necesariamente una persona elocuente, es simplemente un hablador. Y si corremos al amparo de la RAE (Real Academia Española) podemos confirmar que en esto que escribo la semántica, no me deja mentir.

Ahora bien, no todos los habladores salen bien librados de sus parlantes bombas molotov.

A diferencia de Ernesto Zedillo con su “no traigo ‘cash’” al negarle dinero a una mujer indígena o Vicente Fox con la inigualable “Están haciendo trabajos que ni los negros quieren hacer” (por mencionar sólo una del guanajuatense) otros personajes de la política han tropezado de tal forma que su recuperación ha dejado escombros en el camino. Y no, a pesar de que el presidente Peña Nieto ha tenido memorables como la creación “del estado vecino de Lagos de Moreno y el estado de León”, su celebrada ignorancia poco ha perjudicado al mandatario en su quehacer político, como sí ha sucedido con otros de la misma fauna pero no de México (aquí todo se puede con pocas consecuencias cuando estás en el poder), sino del extranjero. Ejemplo, Donald Trump.

Ni hablar, tenía que tocar el tema. Y es que, la ignorancia es hocicona. La única diferencia, como dije, entre Donald Trump y los políticos de México es que allá sí toman en serio los daños colaterales que un hombre o una mujer pueden dejar al paso de sus palabras. La exgobernadora de Alaska, Sarah Palin, sumó con su ignorancia (reflejada en desafortunadas declaraciones) en la derrota del candidato a la presidencia de su país y compañero de fórmula John McCain. Lo mató. Y ahora Trump, además de perder la nominación republicana en la carrera hacia Washington, se ha quedado sin “amigos” y sin negocios: Empresas poderosas han decidido divorciarse de él por sus xenófobas declaraciones en contra de los mexicanos que sin duda, tocaron fibras latinoamericanas.

Y sí, un hombre exitoso en los negocios puede cometer actos garrafales a causa de la ignorancia. Y para cerrar con México: ¿Puede el Doctor Lorenzo Córdova (Doctor) escribir un libro, tomar bien los cubiertos y dar cátedra en una prestigiosa universidad? La respuesta es sí. Sin embargo su ignorancia sobre los pueblos indígenas lo llevó (de hocicón) a burlarse de uno de sus líderes por su tropezado castellano. Sólo que, como dije, la ignorancia en México no se castiga, se premia.

Twitter: @FApulido