Estado de Derecho

Una fiesta como cualquier otra


Esta fue la respuesta de Diego Fernández de Cevallos cuando explicó su última celebración de cumpleaños y la lista de invitados de aquel evento.

Y por supuesto, para uno de los hombres más influyentes del país, una comida así rodeado de círculos de poder propios de su estatus social es de lo más normal.

Sin embargo, lo que llamó mi atención sobre ese encuentro hecho público por la imprudencia de Xóchitl Gálvez, no fue la mezcla de invitados sino cómo la mayoría de los medios nacionales quedaron eclipsados ante el poder del muy bien apodado "Jefe Diego".

Prácticamente para comunicadores y periodistas el hecho quedó como una anécdota, homologando que de allí, "no había nota" alguna.

Se entiende que de una fiesta así con un anfitrión así, los invitados sean personas que convergen en el círculo de poder más alto: Carlos Navarrete, Felipe Calderón, Jorge Castañeda, Carlos Slim, Porfirio Muñoz Ledo, Carlos Salinas de Gortari y Raúl, su hermano. Pensar lo contrario es torpe o inocente. Pero de que aquí hay nota, la hay.

Por ejemplo. El "Jefe Diego" sostuvo que en esa reunión sólo estaban sus amigos, a lo que inmediatamente le preguntaría: "Entonces, ¿Carlos Salinas de Gortari es su amigo?".Y sí, ya sé que no es la primera vez que son retratados juntos y que mucho se ha escrito sobre su cercanía pero, escucharlo de su voz, tener ese registro so pretexto del Periscope de Gálvez, lo convierte en una perla periodística sin desperdicio.

Mejor aún, la siguiente pregunta casi afirmación hubiera sido: "¿Entonces es usted amigo de Raúl Salinas de Gortari también?". Y no necesito detenerme para describir los casos de ignominia del hermano del ex presidente Salinas. Su respuesta hubiera sido la cereza en el pastel.

Además de estas dos preguntas se abre el debate sobre cómo los antagónicos en lo público, son cuates de copa en lo privado, sin borrar este hecho interesante de estudio sobre el contexto político mexicano, con el aforismo de: "Todos nos podemos ayudar en un diálogo en donde no sea el rencor lo que impulse".

¿Qué vemos en los desencuentros públicos de los políticos y en declaraciones incluso coléricas por reformas que inciden en la vida de millones de personas? ¿Es un show?

Mi crítica no es a Fernández de Cevallos, es a los medios que, permitiéndose preguntar con la venía del involucrado por ser un evento privado, perdieron la oportunidad periodística de un registro digno para la historia política de México.

¿Dónde quedó el periodismo?

Twitter: @FApulido