Estado de Derecho

Del perdón al pastel y del pastel a la rebanada


Ha pasado de todo en esta semana kafkeana.

De lo más lejano a lo más local, el partido republicano parió finalmente a su Frankenstein, a ese candidato que ha causado molestias de forma gratuita porque, a mi parecer, Trump es sólo discurso y estrategia mercadológica. Dudo que el magnate sea racista e intolerante; es un fanfarrón cuyo único logro es y será para la historia, el haber sacado del clóset a un sector de la población estadounidense xenófoba, ergo ignorante y por supuesto profundamente miedosa.

En México, el perdón del presidente Enrique Peña Nieto por la compra de la #CasaBlancaDeEPN: "Fue sin querer queriendo".

La acción del mandatario fue tan filosa como de doble hoja: restauró para algunos, los más blandos e indignó a otros, lo más sensatos. Para los moneros, en el otro lado del salón, fue un banquete de órdago.

Por si fuera poco, la señora Isabel Miranda de Wallace decidió cantarle "Las Mañanitas" a Peña por su cumpleaños en un acto que merecía toda la solemnidad posible: el Foro Internacional Equidad para las Víctimas en el Debido Proceso. Nada más y nada menos. La ceremonia trató la importancia de un sistema de justicia en el cual víctima y victimario cuenten con una "cancha pareja" para la resolución justa del caso.

A pesar de lo "ensangrentado" del tema donde desapariciones, homicidios, violaciones y asaltos son sus referentes directos y la mácula de los últimos sexenios, particularmente de éste, la señora Miranda de Wallace decidió inspirarse en Marilyn Monroe para cantarle "Las Mañanitas" al presidente y llevarle su pastel de color rojo. No pudo elegir tono más violento: "Es mi preferido" todavía remató Peña. Una escena verdaderamente fuera de toda lógica. De todo tacto. Una escena completamente absurda. No estamos para celebraciones señora.

Y por último la repentina renuncia de Gerardo Islas al Partido Nueva Alianza para ser envestido, minutos después, como secretario de Desarrollo Social del estado de Puebla. Un movimiento sorpresivo aunque paradójicamente esperado.

La reubicación de Islas en el tablero más que estratégica, resulta de un imaginado pago de factura muy bien negociado con Moreno Valle a quien le dio a cambio, meses atrás, la alianza del PANAL para la campaña de Antonio Gali.

No tengo la menor duda, el ascenso de Gerardo en el serio juego de la política resultó mejor rebanada que la de Peña Nieto y su triste pastel.

Twitter: @FApulido