Estado de Derecho

Crimen y corrupción, la misma historia


Y "la misma gata pero revolcada". A mí no me sorprende el caso de Javier Duarte y no creo ser el único, aunque podría asegurar que pertenezco a un grupo reducido que va dos pasos adelante.

Y no, no me jacto de ser vidente, sólo no olvido.

Es como predecir las noticias. Mire usted. Primero, la aparición de Javier Duarte con Carlos Loret fue sin duda una estrategia bien pensada por parte del ex gordo y ex gobernador, lo vi a kilómetros, aunque le soy honesto, no tenía claro exactamente qué buscaba, pero "apoyar el curso de las investigaciones" fue lo menos que este hombre pretendía.

Ahora sabemos que su "presentación" de renuncia a nivel nacional no fue sino una jugada para "comprar tiempo", para calmar al presidente Peña Nieto y tomar el primer vuelo por la puerta de atrás.

Dos días antes de que la PGR emitiera la búsqueda de Duarte sabía perfectamente bien que eso sucedería, imaginé la cabeza en los medios: "PGR gira orden de aprehensión contra Duarte".

Después, obvio, vendría la búsqueda por medio de la Interpol. Y de una vez se lo adelanto, antes de que termine el 2016 o quizá a mediados del 2017, Duarte será entregado a las autoridades; una cara así de conocida no puede llegar muy lejos.

Lo triste sobre estas líneas es que no es nada difícil (por lo menos para mí) predecir el futuro en este país cuando se trata de procuración de justicia. Y es que algo tiene este pueblo mexicano que, como si fuera tradición, prefiere olvidar.

Olvida quién le prometió, quién le mintió, quién le traicionó y quién le robó. Y si bien quienes pertenecen a la clase política parecen estar cortados con la misma tijera, en honor a la verdad, hay que decir que existen honrosas excepciones, a ellos, mis respetos y gracias por aguantar los embates del "sistema".

Predecir estos hechos hace ver a las autoridades aún más ridículas y confirmar lo poco inteligentes que son. Y para este caso, el de Duarte, no es que hayan estado coludidas, a ellos también les vio la cara el veracruzano. Peña debe estar que revienta del coraje; su cuate, su "promesa", su "nuevo PRI" le vio la cara, lo engañó "como a un chino".

Y a propósito ¿de qué con el caso de Zhenli Ye Gon? Dudo que caigan los verdaderos autores de ese crimen llamado lavado de dinero pero ojo, de que estuvo coludida la autoridad lo estuvo, y si hablamos de 205 millones de dólares fueron personajes de alto nivel.

Twitter: @FApulido