Estado de Derecho

El chantaje de Margarita

Hace unos días Margarita Zavala apeló al sexismo para colocarle un gancho al hígado a quien encabeza las preferencias electorales del 2018: Andrés Manuel López Obrador.

En una declaración AMLO señaló que "Calderón quiere gobernar a través de su esposa Margarita Zavala", así, literal, y hábilmente, la ex Primera Dama la publicó como un insulto al contextualizarla en un plano machista, que con sus propias palabras tradujo así: "No soy extensión de nadie". Y a la que también hábilmente el presidente de su partido, Ricardo Anaya, interpretó como: "Margarita no es extensión de su marido".

No hay duda de que la abogada Margarita Esther Zavala Gómez del Campo es inteligente y visionaria. Sus hechos como legisladora y como Primera Dama sostienen lo dicho. Y además, quien pretenda dudar de su capacidad por el hecho de ser mujer está en las cavernas. Pero, si la propia Margarita aprovecha la condición de ser mujer para hacerse pasar por víctima, está cometiendo un error aún peor porque justo contradice lo que reclama. Por favor, no lo necesita.

Por tanto, este intento de gancho al hígado de Zavala Gómez del Campose convierte en un golpe bajo que le resta puntos. Es lógico: Margarita como presidenta no podría ser independiente de su marido, no por ser mujer, sino porque su marido ya fue presidente del país con todas las consecuencias, influencias y relaciones que esto implica; tal y como Calderón no hubiera podido ser un presidente en lo individual, si antes de él Margarita hubiera sido presidenta.

Esta discusión que AMLO hace pública no tiene que ver con el género, es una suerte de "conflicto de intereses" a lo que se refiere (aunque articulado de mala manera) y que yo señalé en este espacio hace cuatro meses, por lo obvio del escenario. Es matemática pura.

Igualmente preparada y que brilla por logros individuales, lo señaló en su cuenta de Twitter: "Una mujer no debiera apelar al género para defenderse". Se trata de Beatriz Gutiérrez Müller que, por ser esposa de Andrés Manuel, le han restado crédito a su dicho, aunque subraye de manera tajante el error de Margarita. El error de recurrir al chantaje y de no aceptar que ser esposa de un recién ex presidente levanta dudas, suspicacias, le resta credibilidad. Y no por ser mujer. Ese tema es justo lo que no está a discusión o a lo que no se refiere el debate.

¿Qué debe hacer Margarita? Buscar una sana distancia con Calderón ¿Cómo? Ése es el problema. ¿Y Andrés Manuel? Ser claro en sus dichos.

Twitter: @FApulido