Estado de Derecho

Santo que no es visto

No es adorado.

Y entonces Rafa decidió, apoyado en la libertad de expresión que bien se defiende en este país (por lo menos en letra), salir al mercado electoral.

Entrevistas por aquí, entrevistas por allá y el góber presumiendo su arduo trabajo que pide se valore en las obras e infraestructura que allí están. Y allí están, nadie lo niega.

Pero las fronteras legales son tan elásticas según convengan a cada actor o involucrado.

Para el Instituto Nacional Electoral y su Comisión de Quejas y Denuncias, Moreno Valle tuvo una sobreexposición en medios. Primero con la revista Líderes Mexicanos, en cuya portada apareció el gobernador de Puebla. Portada que fue reproducida en decenas de espectaculares de distintas ciudades del país.

Después, la entrevista con López-Dóriga. El mandatario poblano dijo una y otra vez que tenía la capacidad por experiencia y hechos de ser el próximo presidente de México. Al INE le dio un ataque. Pidió a Televisa bajar dicha emisión de su portal por manchar la equidad para el 2018.

Por supuesto que Moreno Valle no se cruzó de brazos y apeló a la libertad de expresión (cualquiera que sea su definición en este país o si se come con cuchara o tenedor tratándose de la relación medios con gobierno y viceversa) y ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Dos fieles compañeros de equipo salieron en sus defensa ayer durante la emisión de Tribuna Noticias de las 6 de la mañana, el diputado local Pablo Rodríguez Regordosa y el senador Javier Lozano.

Lozano calificó como "monstruosa" la postura del INE por llamar a revisión la difusión de los logros y aptitudes de un mandatario en trabajos periodísticos y dejar pasar a un Andrés Manuel López Obrador que difunde su imagen y otorga entrevistas nacionales como la otorgada a Carlos Loret.

El INE, sin embargo, argumenta que una cosa es ser servidor público en funciones y otra distinta es ser "actor político".

A mi parecer, es ridícula tanta restricción no sólo en épocas no electorales sino durante las campañas mismas, donde el señalamiento de pasados obscuros de los candidatos son cuestionados por la autoridad electoral. En donde los debates no son más que una proyección de ideas sin posibilidad de darse hasta con la cazuela como en los países más desarrollados.

Pero es justo eso. Es parte de la maduración de este sistema electoral a modo. ¿A modo de quién? De todos los que se benefician del erario empezando por los propios consejeros del INE.

Tenemos un sistema electoral que está a modo de todos, menos del ciudadano.

Twitter: @FApulido