Estado de Derecho

Partidos… por la mitad

Hay dos en la lona. Uno, sin posibilidades de levantarse al menos que se consiga una nueva muleta. El otro, con oxígeno pero sin líderes ni estructura.

Hablo primero, del PRD. El gran perdedor. Por lo menos en Puebla donde quedó en último lugar empatando con Ana Teresa, una candidata independiente sin bases, estructura ni prerrogativas para su campaña como los 9 millones de pesos que recibió la candidata del Partido de la Revolución Democrática, Roxana Luna.

Una mujer independiente que llegó tarde a la carrera por la gubernatura de 2016 y quien obtuvo casi la misma votación que un partido con décadas en el sistema electoral del país, pero que llega muerto o ha llegado así en las últimas elecciones del estado y de otras regiones del país.

El PRD no tiene posibilidad alguna para 2018. Ha mantenido su registro gracias a las alianzas, convirtiéndose en una rémora como el partido de Dante Delgado, Movimiento Ciudadano.

Ricardo Anaya agradeció hace unos días su alianza con el PAN y con ello la victoria en tres entidades del país. La verdad es que fue mero protocolo, lo que haya aportado el partido que preside Agustín Basave es nada comparado con la sobrevivencia de este vergonzoso PRD, resultado de su alianza con Acción Nacional.

El PRD está partido por la mitad y no sólo por Morena, sino por su avanzada descomposición interna gracias a las tribus y al cacicazgo de "Los Chuchos".

Y el PRI también por los suelos, pero con posibilidades de levantarse. Es un partido de tradición y de bases que pueden ayudarlo pero sólo para morir con dignidad en el 2018, en esa contienda.

Nuca había perdido tanto (además de las elecciones en el 2000). El Revolucionario Institucional vive una crisis en todo el país y se refleja dramáticamente en Puebla.

De hecho, no hay PRI en Puebla. Y el tiro de gracia sería una dirigencia estatal encabezada por Blanca Alcalá como lo han propuesto: ¿Cómo imaginar la restructuración de un partido que ni siquiera tiene estructura? ¿Cómo imaginar la dirección de un partido con una candidata que acaba de ser derrotada?

El PRD está en lona y pide su limosna. El PRI continua pero sólo para resistir de pie el 2018. Aquí, la batalla será entre el PAN y Morena si ninguno de los dos cae en desgracia por algún videoescándalo resultado de la inminente guerra sucia.

El electorado habló y hablará en 20 meses.

Twitter: @FApulido