Estado de Derecho

Pan comido

Hace 15 días se llevó a cabo El Debate Puebla dejando un grato sabor de boca a los escépticos que auguraron un encuentro plano, aburrido y sin chiste.

La noche del 12 de mayo el encuentro de los cinco por la "minigubernatura" tuvo réplicas y contrarréplicas; Blanca (PRI) defendió su administración como alcaldesa, Roxana (PRD) buscó la medalla al valor que rápidamente le arrebató Ana Teresa (Independiente), Abraham (Morena) fue un satélite y Tony (PAN) sólo esquivó con cuidado un campo de minas.

Las reglas tan timoratas como absurdas del Instituto Electoral del Estado sobre el comportamiento de los candidatos durante el debate no inhibieron el pronóstico de que las candidatas y Quiroz se irían sobre la yugular de Gali, como sucedió. Ni la respuesta del candidato del PAN fue una sorpresa, se comportó sereno y cuidando su parcela.

Porque a pesar de lo engañosas que puedan ser las encuestas, en todas (en todas) Antonio "Tony" Gali sale victorioso en rangos distintos que van desde los 12 puntos hasta los ocho de distancia con respecto a Blanca Alcalá.

El análisis, no obstante, se antoja difícil. Ciertas acciones del equipo del PAN y la coalición suponen una cómoda ventaja de su candidato, pero otras más como el subirse al ring y protagonizar junto con el PRI una guerra sucia, reflejan lo contrario.

Quizá no quieren quedarse atrás. Quizá es un tema de ego y decidieron no poner la otra mejilla.

Si el PRI se ha quejado de recibir patadas por debajo de la mesa, es porque "no venden piñas" y han sumado también a un ambiente enrarecido poco grato. Pero, ¿es Tony Gali el candidato con amplia ventaja?

Se comenta que en los pasillos de Casa Puebla camina un gobernador muy seguro de los resultados del 5 de junio. Se le ve tranquilo y así lo expresa: "Esta elección se va a definir antes de mediodía".

Mientras tanto Gali no deja de recorrer cada rincón del estado buscando un apretón más de manos y un grito de euforia en otro mitin.

Son tiempos de campaña pero ésta ha sido muy peculiar. Tony se siente ganador pero su equipo actúa como si estuviera en empate técnico, cuidadoso y sin dejar de enseñar los dientes. Y Blanca grita para sí el triunfo aunque su agenda, ausencias en campaña y los materiales de marketing reflejen todo lo contrario.

Quizá en los próximos días surjan nuevos elementos que permitan un pronóstico más claro y definir, si el 5 de junio será "pan comido" o "PAN comido".

Twitter: @FApulido