Estado de Derecho

Manuel Gómez Morin está muerto

Primero murió el 19 de abril de 1972. Después, volvió a morir en el año 2000 cuando el Partido Acción Nacional, que él fundó, llegó al poder.

Nada de la ideología de Gómez Morin se ha llevado a los hechos desde que Vicente Fox tomó el poder y junto con él, gandules preocupados por su porvenir, por su depa, por el auto del año y por ese traje a la medida para el mamaseo político.

Pero este domingo 16 de agosto el panismo pretende encontrar en sus elecciones internas por la dirigencia nacional, a ese líder que los regrese a los orígenes que tanto encumbró su fundador.

Quien tenga una idea mínima no sólo de las carreras de Javier Corral y de Ricardo Anaya, los contendientes a ese puesto, sino de la política mexicana actual, sabrá que Gómez Morin volverá a morir en manos de cualquiera de estos dos y en manos del sistema.

Ricardo Anaya fue uno de los diputados que disfrutó de la fiesta cubana en La Bodeguita del Medio de Puerto Vallarta cuando celebraron su octava reunión plenaria, hace un año. Esa reunión, que pudo pasar desapercibida a pesar de que los legisladores pidieron cerrar el lugar para ellos, se hizo pública cuando un video dejó al descubierto la doble moral de esos panistas por una fiesta privada, en la misma semana, en lujosa residencia amueblada con todo y bailarinas. Allí, no estuvo presente Anaya (o por lo menos no aparece en el video), pero como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, enfrentó la acusación junto con su coordinador Luis Alberto Villarreal, de malgastar 1.5 millones de pesos del dinero público en parrandas privadas, alcohol y mujeres.

Tras el escándalo del “Bodeguita Gate”, los panistas decidieron incluido el hoy aspirante Ricardo Anaya, reservar los gastos de dicha cuenta en el lugar cubano: Gómez Morin, muerto otra vez.

En la otra esquina compite Javier Corral. Pobre. A pesar de ser un político de carrera con mérito en la defensa de las telecomunicaciones, tiene a su lado a dos escuderos muy deslavados: José Luis Luege y Ana Teresa Aranda. La segunda, partidaria de decisiones unilaterales al interior del partido como cuando ejerció en Puebla la dirigencia estatal de Acción Nacional.

Así, el PAN busca su “renovación”, ese camino correcto. El partido que imaginaba “una patria ordenada y generosa”, aquel que inspiró Gómez Morin con sus ideales y aquel que como Gómez Morin, también murió en el año 2000 con la llegada de Vicente Fox.

Twitter: @FApulido