Estado de Derecho

'Huachicoleros', terror en 'silencio'

Si no está familiarizado con el término, aquí le explico.

El huachicolero es aquel criminal dedicado al robo de combustible. Y lo han denominado así, quizá por el surco o “huacho” que debe hacer (mucho más profundo por supuesto) para ordeñar los conductos de Petróleos Mexicanos.

El crimen organizado ha diversificado su actividad delictiva. No conforme con el tráfico de drogas, el secuestro, la extorsión y la trata de personas, una de sus principales actividades es la extracción de combustible para su venta en el mercado negro: 1.9 millones de pesos cada hora es el desfalco a Pemex ¡cada hora!

Este lucrativo negocio, sin duda al amparo de las autoridades municipales, estatales y federales en algunos casos, se ha expandido a estados como Tamaulipas, Guanajuato, Sinaloa, Jalisco y Querétaro.

En este último, se pueden encontrar 35 puntos ilegales de venta de combustible sobre la carretera libre que une a la capital, Querétaro, con Celaya ¡sin discreción alguna! En total descaro. ¿No es cierto, ante tal evidencia, que las autoridades de distintos niveles están involucradas?

En el estado de Puebla la actividad empieza a cobrar fuerza y es tal el movimiento que es imposible taparlo con un dedo (como al sol).

En el llamado “triángulo rojo” constituido por los municipios de Palmar de Bravo, Acatzingo, Tepeaca y Tecamachalco, el termómetro criminal ha aumentado a tal grado que los toques de queda debieron establecerse.

En Palmar de Bravo, en la comunidad de San José Bellavista, huachicoleros atraparon a seis elementos del Ejército después de un enfrentamiento, mismos que fueron liberados en un operativo.

Hace unas semanas, en San Francisco Tláloc, junta auxiliar de San Matías Tlalancaleca (Seguimos en Puebla), los también llamados chupaductos fueron sorprendidos por la policía. El enojo de los habitantes (200 aproximadamente) los llevó a retener e incendiar las 16 camionetas de los criminales, fortaleciendo el rumor de que en la zona se han organizado grupos de autodefensa.

Las amenazas a pobladores y el miedo o colusión de los presidentes municipales los han silenciado. Por tanto, sólo puedo imaginarme que lo poco que se filtra en los medios, es la punta de un mortal iceberg que las autoridades poblanas deben atender para evitar que Puebla se convierta en un Veracruz.

Twitter: @FApulido