Estado de Derecho

Duelo de exalcaldes

No es fácil buscar un nuevo puesto en la administración pública cuando has pasado por el escrutinio ciudadano... En Suiza.

Porque en México (y sobre esto me extendí en la columna pasada) es sencillo, fácil, "papita".

Cuando supe que Blanca Alcalá y Enrique Doger buscaban la postulación de su partido para la gubernatura del 2016 (que de mini no tiene nada. Lo es en tiempo porque en importancia política es más que relevante) me dio pena. Pero de la ajena al darme cuenta que poco tenían que ofrecer.

¿Fue eso lo que sentí o lo que me generó fue hilaridad? ¿Enrique Doger busca ser gobernador después de "eso" que nos dejó en el circuito interior y que llamó Puente 475?

¿Y Blanca Alcalá, cuya obra más sobresaliente fue una ciclopista de tres metros en la prolongación de la 31 y obras inconclusas en el Paseo Bravo, busca el voto?

Pero ubicándonos en los nuevos "nombramientos", descartamos a Doger y nos concentramos en el segundo exalcalde (además de Alcalá) que también debe estar en la lupa de los poblanos: Tony Gali.

En su segundo informe, hace unos días, Gali presumió con números en la mano que su administración triplicó los logros de Alcalá. Y sí, es evidente que hoy tenemos mejores parques (la mayoría de ellos rescatados), mejores vialidades con concreto hidráulico y una infraestructura en salud más sólida.

De cualquier forma, como escribí arriba, no sé si sirva de mucho lo que Gali haya realizado: El mexicano suele perder la memoria al momento de votar. Y si la administración de Blanca Alcalá fue gris como pocas, quizá a la mayoría de los ciudadanos poco le interesa. Pesará más, tal vez, cuál de los dos comete más errores en campaña y genera mejores "memes" en las redes sociales.

Si a esas nos vamos, Alcalá ya lleva las de perder hasta ahora pues, sin haber pasado 48 horas de su declaración en donde advertía que "existen dos Pueblas, la de aquellos que viajan en helicóptero (alusión a Moreno Valle) y la de aquellos que como ella viajan a pie", dos imágenes circulaban en la red en donde la hoy aspirante del PRI, Blanca Alcalá, descendía de un helipuerto con aeronave y todo.

Si el poblano aplicara la memoria, pondría en balanza a ambas administraciones en donde Gali tampoco saldría bien librado porque, a pesar de la obra y de la modernidad, sigue la preocupación por el índice de robo tanto en casas como de autopartes.

Es un duelo de exalcaldes. Y sería más útil si la memoria y la razón se aplicaran.

Twitter: @FApulido