Estado de Derecho

Ciegos, sordos y mudos

Es de risa pero sobre todo de enorme preocupación, ver cómo los políticos ya están rebasados por los días de hoy. Por las formas distintas de comunicar y por la manera de acercarse a otros.

Cuando ves a servidores públicos como José Juan Espinosa, alcalde de San Pedro Cholula, que se preocupa por pintar los postes de luz del color de su partido, color naranja, así como a sus patrullas de policía, confirmas que están ciegos, sordos y mudos porque la propaganda, la persuasión y el modo de contacto ya tienen otro lenguaje y por supuesto, otros canales de comunicación.

Y no caeré en el tema de las redes sociales porque bueno, ya son cosa del pasado ¡imagínate! A lo que me refiero es al basto mundo de posibilidades que la web te da, como las aplicaciones (apps) y que hoy, son el acceso directo para conocer, conversar y hacer negocios con personas que no conoces físicamente y que quizá nunca conocerás.

Hoy, puedes rentar una casa en Barcelona por un precio muy accesible y vivir la experiencia catalana invirtiendo unas horas de tu día en una app. Y qué decir de Uber. Esta aplicación tomó a los neandertales del gobierno por sorpresa y en el DF casi se arma una batalla campal entre los usuarios de la aplicación y los taxis que, como los políticos, también se quedaron en las cavernas en materia de comunicación, convencimiento y venta.

Vivimos un mundo completamente virtual. La comunicación ya es así: Dinámica, creativa, vibrante. ¿Qué trata de decir un diputado del PRD cuando se pone una corbata amarilla? ¿Qué efectivamente es del PRD? ¿Pensará que el PRD tendrá más posicionamiento sólo por el hecho de que él y sus compañeros vistan con corbatas de ese tono?

Por eso los independientes los rebasaron y con tan pocos recursos. Creen que la política sigue siendo de tambora y de frutsis. No. El político mexicano moderno debe ser compatible con las nuevas formas de interacción y tiene que corresponder con acciones reales, honestas e inteligentes a un padrón electoral basto de millennials que ya no se chupa el dedo y que hoy le da dos vueltas al arcaico servidor público: “¿Qué tienes que ofrecerme?”.

Los políticos de este país se están quedando sin espacios y sucede porque no los conoce, no sabe habitarlos, no entiende el lenguaje para llegar a ellos. Lugares virtuales en donde está el nuevo electorado que, con información y experiencia, exige más y pide más porque, paradójicamente, cada vez se beneficia de menos.

Twitter: @FApulido