Estado de Derecho

El Bronco empieza por no cumplir

Una de las fortalezas de todo político, es el cumplimiento de sus promesas. Y si bien la mayoría del electorado marca su boleta con la menor idea de lo que “su gallo” promovió hacer, algunos nos tomamos muy en serio las propuestas y no sólo eso, recordamos la mayoría de ellas o las que más nos llamaron la atención.

Por ejemplo. Una de las promesas de AMLO en las elecciones del 2012 fue la del desarrollo ferroviario moderno. Propuesta que, de ser sólida por necesaria, la retomó el equipo ganador, el de Enrique Peña Nieto.

Después vino el escándalo de Higa y la “Casa Blanca de @EPN” que echó por tierra el proyecto de trenes México-Querétaro. En fin, una propuesta de AMLO que de ambiciosa, llamó mucho mi atención.

Como llamó mi atención una en particular de El Bronco: Gobernar por los nuevoleoneses los seis años de su gobierno. Es decir, sin distraerse con la idea de pasar sus noches en la recámara presidencial de Los Pinos.

Pero la promesa se desvaneció y muy pronto ante un repentino furor por su persona, que imagina al Bronco como el próximo presidente de la república sin haber hecho mayor logro que ganar una elección como candidato independiente.

Y cuidado. Reconozco la empresa que eso significa. Haber ganado sin el poyo de los medios de comunicación merece reconocimiento. Sin embargo, esa hazaña no es nueva. Ya la vivimos. Incluso con retos aún mayores, sin redes sociales y por ende, sin una sociedad empoderada. Es una película que ya pasó y que se llama: “Vicente Fox, hoy, hoy, hoy”.

El reto del exgobernador de Guanajuato para ganar la presidencia del 2000 fue mucho mayor que la de El Bronco. ¿Y qué pasó?¿Cuál fue el fracaso de Vicente Fox? Uno. No haber cumplido la promesa más atractiva: “Sacar al PRI de Los Pinos”. Es decir, acabar con las corruptelas, con la burocracia ineficiente y con la prostitución del poder. ¡Salió peor!

Y ahora El Bronco rompe su primera promesa al decir que “si la raza se enterca” buscará la presidencia de este país en 2018. ¿Con qué logros? ¿Qué tendrá en dos años para demostrar que puede contender por ese puesto? ¿Qué pasó con “gobernaré Nuevo León los seis años”? Una vez más, el político rompe su promesa y lo hace apenas con un mes de mandato.

Que cumpla primero con la otra promesa igualmente atractiva: Procesar y de ser culpable encarcelar a Rodrigo Medina, exgobernador de Nuevo León.

Ya todos quieren ser presidentes. ¿Con qué cartas señores? ¿Con qué cartas señoras?

 

Twitter: @FApulido