Estado de Derecho

Amenazan con regresar

Termina un periodo de campaña que arrancó con propuestas y "buena voluntad" y que con el paso de las semanas, las tendencias y las encuestas se convirtió en una batalla campal de descalificaciones, golpes bajos y notas sensacionalistas sobre espionaje de una y otra parte a través de medios que gozan con la sangre ajena.

No es para menos. Lo que se juega en esta "minigubernatura" va más allá de una mera administración de 20 meses. Aquí, lo que se busca, es el control de uno de los estados más importantes de la República para los planes políticos del 2018.

De allí el desencuentro de los punteros, Tony Gali y Blanca Alcalá, auspiciado por dos ambiciosas fuerzas, Casa Puebla y Los Pinos respectivamente.

A Rafael Moreno Valle le conviene retener Puebla, fortalecer así sus aspiraciones a la presidencia de la República y continuar su proyecto (político y administrativo).

Con Puebla en la bolsa, el gobernador tiene fuerza para luchar por la candidatura de su partido que el día de hoy tiene a dos descarados interesados: Margarita Zavala y Ricardo Anaya, el presidente nacional del PAN.

Para Ricardo Anaya esta elección le significa sentimientos encontrados, su deseo de ser el candidato a la presidencia le anima a que el PAN retenga Puebla pero perderla, sería un descalabro para el gobernador poblano, uno de sus principales contrincantes por la candidatura presidencial del 2018.

En Los Pinos, la matemática es similar. A Peña Nieto le conviene ganar un estado tan influyente como Puebla con miras a la próxima presidencia y sacar de la jugada a un competidor tan estratégico como Moreno Valle.

Este choque de fuerzas resultado de dos proyectos políticos ambiciosos, se degeneró en la batalla campal que arriba mencioné. El miedo se apoderó de ambos equipos de campaña haciendo de esta "mini" una gubernatura de gran peso político y de legítima lucha por su control.

Ante panorama tal, lo dramático es que esto no acabará el 5 de junio. Quien resulte vencedor va a judicializar el proceso y en este momento, es el equipo de Blanca el que parece estar preparando el camino para ello, ¿por qué? Por las últimas acciones de campaña y el discurso violento que al final usó la candidata.

Quien resulte ganador debe hacerlo con más de seis puntos de ventaja si no queremos vivir otro proceso electoral a finales de este año como pasó en Colima. La amenaza de nuevas elecciones está a la vuelta de la esquina.

Sería irónico ver al PAN y al PRI haciendo lo que tanto reprochan a López Obrador, el "voto por voto y casilla por casilla".

Twitter: @FApulido