Red consular y diplomacia de Estado

En la tesis de licenciatura "La modernización de la red consular mexicana en Estados Unidos, más allá de la protección consular", la autora* asegura que "…la función consular no está separada del ejercicio de la diplomacia de Estado..." y continúa afirmando que "con un proceso adecuado de ordenación, la red consular de México en los Estados Unidos de América, se puede convertir en uno de los mejores y más eficientes instrumentos, para que México ejerza una diplomacia total en ese vecino país".

Las próximas elecciones en Estados Unidos -no importando el ganador- habrán de darle a México, nuevamente, la oportunidad para rediseñar su política hacia ese Estado, para convertirla en una expresión absoluta, que incluya todas las acciones derivadas de nuestra presencia en ese país.

Ya se ha dicho que nadie en el mundo cuenta con una red consular como la de México en territorio estadounidense y esta afirmación se ilustra en el hecho de que, un día antes de que Donald Trump aterrizara en México, la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, inauguraba nuestra oficina consular 50.

Una presencia que cubre prácticamente a todo el espacio de los Estados Unidos y que no puede ni debe ser soslayada, deberá ser el instrumento fundamental, incluyendo a la Embajada en Washington, para el ejercicio de una diplomacia total que a todos comprometa y a todos involucre: allá y acá.

México y los mexicanos somos actores de suma importancia en el esquema de la política interna de Estados Unidos y, por lo tanto, la influencia que debe alcanzar nuestra presencia consular y diplomática debe corresponder a ese interés, el nuestro, que consiste, entre otras acciones, en echar mano de todos los recursos legales a nuestro alcance, para hacer exitosa la gestión diplomática.

De allí que la red consular mexicana deba transformarse, en manos de profesionales, en un auxilio indispensable para manifestarse en contra de las violaciones a los derechos humanos de nuestros connacionales, a protegerlos y defenderlos, y también para insistir en nuestros planteamientos en materia migratoria y todos nuestros representantes en Estados Unidos en una sola voz y con un solo liderazgo.

Nuestra acción y gestión diplomática debe estar preparada para enfrentar un triunfo republicano o una victoria demócrata. Ahora toca demostrar que sí tenemos una política exterior de Estado.

México no puede dejar pasar esta oportunidad para manifestarse diciendo, abiertamente, que gane quien gane, estamos listos.

*Pineda, M. (2015). "La modernización de la red consular mexicana en Estados Unidos, más allá de la protección consular". (Tesis). Udlap.

RAPHAEL STEGER CATAÑO
raphael.steger@udlap.mx