Economía y medio ambiente

Hace varios años se pensaba que los economistas se dedicaban sólo a hacer modelos económicos para maximizar los ingresos o disminuir los costos de las empresas. Sin embargo, actualmente un importante número de economistas está usando sus conocimientos para tratar de salvar al planeta, construyendo un marco eficiente de asignación de recursos que no sean sólo capital y trabajo, sino "también" recursos naturales, con el objetivo de recuperar áreas naturales, mares, especies endémicas, entre otras acciones; dichos economistas son parte de la llamada «Economía verde» formalmente conocida como «Economía ambiental».

En general, los «economistas verdes» trabajan con dependencias gubernamentales y privadas con el fin de desarrollar incentivos de mercado que resuelvan problemas ambientales como la protección a especies en peligro de extinción, la recuperación de mantos acuíferos y la conservación de áreas naturales. Estos economistas utilizan argumentos y modelos económicos que tienen como finalidad incentivar a las empresas a limpiar áreas contaminadas y/o pagar por el derecho de contaminar mediante impuestos o licencias comerciales.

Así, monetizando el medio ambiente, los economistas ambientalistas aseguran que dicho incentivo económico negativo obliga a las empresas a invertir en tecnología que reduzca la cantidad de desechos que generan anualmente o pagar altos costos que disminuyan sus márgenes de ganancia. El hecho de darle un precio al «derecho de contaminar» ha generado fuertes debates entre distintos organismos ambientalistas. No obstante, estos economistas aseguran que los argumentos financieros son necesarios a la hora de debatir con las grandes corporaciones y que es mejor ponerle un precio a la contaminación que no hacer algo al respecto.

La evidencia ha demostrado que los programas de impuestos y permisos para contaminar han sido exitosos, ya que se han reducido las emisiones tóxicas de las empresas a nivel mundial, demostrando que el mercado puede ayudar a alcanzar metas ambientales y derribando señalamientos que indicaban que la regulación del medio ambiente era un área exclusiva de la ética y no de la economía. Aún queda mucho camino por recorrer en materia ambiental y, sin duda, el trabajo hecho hasta ahora por los economistas verdes es digno de elogiarse.

ELITANIA LEYVA
elitania.leyva@udlap.mx