Prevención de la violencia obstétrica

(I de II partes)

Recientemente se ha utilizado el término de “violencia obstétrica”, para señalar eventos, en los cuales, las mujeres embarazadas sufren una serie de situaciones al momento que entran en trabajo de parto. El término “violencia” implica agresión, maltrato, injurias, acciones que, en el caso de la relación médico-paciente, son difíciles de establecer, más durante el momento en que se asiste al inicio de una nueva vida; es por ello que queremos hacer algunas consideraciones, no sólo desde el punto de vista obstétrico sino de la relación médico-paciente en general.

El trabajo de parto y el alumbramiento son parte de la historia de la humanidad y, en consecuencia, las técnicas para su atención han ido evolucionando, siempre en pro de cuidar la salud de la madre y del producto. Actualmente, existen más y mejores médicos, contándose con una estructura hospitalaria y los insumos necesarios para la atención adecuada, lo que implica un buen trabajo del equipo médico y los menores riesgos para la paciente.

Una de las escenas más impactantes en un reportaje, sobre la región Tarahumara, reflejaba la pobreza en la que se desenvuelve esta zona y mostraba cómo una mujer en trabajo de parto era atada a un árbol para que tuviera a su hijo sobre unas ramas y hierbas. En la actualidad, el sector de salud ha procurado hacer llegar la cultura médica a la mayor parte de la población, pero aún persisten zonas que no cuentan con la mínima asistencia sanitaria debido al difícil acceso y la extrema pobreza en la que subsisten. Sin embargo, hay médicos que ejerciendo su vocación escogen esos lugares para realizar su servicio social, con una serie de limitaciones que hacen más loable su trabajo, pero al mismo tiempo, en ciudades donde se cuenta con toda una estructura de salud, se dan casos en los que la mujer da a luz en el vehículo que la transporta, en el jardín de una clínica, en una camilla, o peor aún, en los sanitarios, todo ello debido a problemas burocráticos o de cualquier otra índole, sin recibir la atención adecuada y en detrimento de sus derechos.

Marco Casas

marco.casas@udlap.mx