Medicamentos genéricos y de patente ¿lo mismo pero más barato?

Actualmente existe gran inquietud por conocer ¿qué hace diferente a los medicamentos genéricos frente a los de patente? Para dar respuesta a esta pregunta primero es necesario establecer que un medicamento está conformado por:

1) el fármaco, que es la sustancia farmacológicamente activa con acciones en nuestro organismo, y 2) los excipientes, sustancias inactivas que facilitan y mejoran las características de conservación, preparación y administración de los medicamentos.

Así, la principal diferencia entre un medicamento de patente y uno genérico son los excipientes, ya que el fármaco es el mismo en ambos productos.

Pero, si contienen la misma sustancia activa ¿por qué son más caros los medicamentos de marca? En realidad el precio del medicamento de patente no sólo incluye los costos de producción, también contempla todo el trabajo de investigación realizado, desde el desarrollo de la nueva molécula, hasta los estudios preclínicos y clínicos que garantizan la eficacia y seguridad del nuevo medicamento.

Este proceso implica grandes inversiones para la industria farmacéutica por lo que surge la necesidad de proteger la innovación, la investigación y el desarrollo del nuevo medicamento mediante la concesión de la patente, este derecho tiene una duración de 20 años, periodo durante el cual el inventor tiene la exclusividad de fabricación y venta, una vez expirada esta patente, otros fabricantes pueden producir ese mismo medicamento surgiendo así los genéricos.

Para obtener esta denominación el fabricante debe demostrar, mediante estudios de bioequivalencia, que su medicamento es exactamente igual al de patente en cuanto a calidad, eficacia terapéutica y seguridad.

Por lo tanto, el precio del medicamento genérico es menor al de patente, ya que no incluye los costos de investigación pero sí los de las pruebas de bioequivalencia. ¿Y qué sucede con los medicamentos similares? Estos dicen contener la misma sustancia activa que los de patente, pero no se someten a estudios de biodisponibilidad, por lo que no existe evidencia de que actúen en el organismo de la misma forma que los originales, si bien su precio es mucho menor, no se puede asegurar que al consumirlos el paciente obtenga los mismos resultados que con los medicamentos de patente.

Érika Palacios Rosas

erika.palacios@udlap.mx