Co-creación de valor en el consumo verde y sustentable: ¿de qué color es tu conciencia?

El consumo verde y sostenible es una responsabilidad colectiva, de la sociedad, el individuo, la iniciativa privada y pública, así como las entidades sin fin de lucro. Es así como el estilo de vida verde y sostenible, no es restrictivo, sólo de la planeación estratégica del gobierno y el sector empresarial, las iniciativas de organizaciones sin fin de lucro; es una filosofía de vida de los individuos y familias en su cotidianeidad. Cada vez, es más frecuente encontrar espacios en los anaqueles de las tiendas con alternativas de consumo verdes, respondiendo a las necesidades y preocupaciones ambientales del consumidor: aunado al desarrollo de innovaciones y la proyección en la preparación del capital humano para abordar las preocupaciones ambientales.

El impacto medioambiental de las actividades cotidianas se refleja en las cantidades de carbono sucio, consecuencia del nivel de consumismo, analfabetismo ecológico y desinterés social. La responsabilidad de la disminución y control de la huella de carbono debe ser un objetivo común. El ciudadano necesita adoptar como una práctica cotidiana, en todos y cada uno de sus espacios las 3R del manejo de desechos: “reducir, reutilizar y reciclar”, como un primer paso y tratar de ser un agente de cambio estratégico.

El empoderamiento del ciudadano inicia cuando las marcas privadas, sin fin de lucro y públicas que consume, expresan sus valores y proveen de beneficios prácticos en su consumo y una alternativa de solución a sus problemas. El eco-ciudadano refleja su consumo verde en la preferencia por iniciativas medioambientalistas y demuestra su lealtad a quienes exhiben una responsabilidad social, ecológica e incluyente. El compromiso inicia cuando puede ser parte de una comunidad que comparte valores, intereses y preocupaciones. Aunado al significado y valor en su colaboración, participación y quizá voluntarismo, en pro de las acciones verdes y sustentables. Siendo estratégico el uso de la inteligencia colectiva para la co-creación de valor en la propuesta, diseño, concreción y puesta en práctica de iniciativas medioambientalistas; ya sea conformando comunidades virtuales con el apoyo de la tecnología como una plataforma o foros de colaboración abierta en espacios físicos.

La sensibilización, concientización y educación, es trascendental para una comunicación clara, confiable y estratégica del significado del consumo verde, sostenible y ético; ante un ciudadano y sociedad ávida de información que coadyuve en el proceso de toma de decisiones en el consumo de marcas, auténticamente eco-friendly a través de los diversos soportes o vehículos de comunicación a su alcance. Las consecuencias de la indiferencia alcanzan dimensiones sociales, políticas, económicas, educativas y de sustentabilidad de la vida, teniendo un impacto en las futuras generaciones.

María Isabel Huerta-Carvajal

isabel.huerta@udlap.mx