Apple y los flujos de efectivo

El estado de flujos de efectivo se ha convertido en un instrumento esencial para diagnosticar el funcionamiento de las empresas y el caso de Apple no es la excepción.

Los pasados tres años podían utilizarse las cifras de Apple para ejemplificar un impecable manejo financiero. Los recursos generados por la operación fueron, en millones de dólares, un poco más de 45 mil en 2012; 53 mil 666 en 2013; 59 mil 713 en 2014 y culminaron su tendencia alcista en 2015 con 81mil 266. Pero han comenzado a circular las críticas en relación a que la empresa, después de la muerte de Steve Jobs, realmente no ha lanzado ningún producto trascendental y la inercia en que la dejó el genio, tarde o temprano terminará. El estado de flujos de efectivo es reflejo inexorable de ello, ya que en 2016 los recursos generados por la operación son de tan sólo 65 mil 824 millones de dólares, un 81 por ciento de lo logrado el año anterior. La utilidad neta, principal integrante de los recursos generados por la operación, siguió una tendencia paralela a ellos y en 2016 es de 45 mil 687 millones de dólares, un 86 por ciento de la obtenida el año anterior.

Un signo especial de alarma es que la razón de los recursos generados por la operación entre pasivo a corto plazo que, para algunos académicos es un excelente modo de predecir problemas para una empresa, muestra un sensible deterioro en Apple: en 2013 fue 1.23, en 2014 bajó a 0.94, en 2015 mejoró un poco a 1.01, hasta llegar en 2016 a 0.83.

Los recursos utilizados en la inversión llaman la atención, ya que han sido erráticos, pasando de casi 45 mil millones de dólares en 2012; a 33 mil 774 millones en 2013; 22 mil 579 en 2014; 56 mil 274 en 2015 y 45 mil 977 en 2016. Los incrementos de los dos últimos años no se ven reflejados en el gran producto que el público está esperando.

Los recursos utilizados en el financiamiento han fluctuado pero se han mantenido dentro de un rango entre 37 mil y 16 mil millones de dólares, demostrando que el problema no está ahí.

Para nadie es un secreto que la gran influencia de Jobs se dejaba sentir en las finanzas también y la rentabilidad de su empresa fue una de sus preocupaciones en sus últimos años y el haber dejado como director ejecutivo de Apple a Tim Cook lo demuestra. Lamentablemente se necesita no sólo pulcritud y disciplina financiera, sino creatividad, y esa parece que ya no está en la empresa.

Se dice que más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece, Apple es un rico que está empobreciéndose, tal vez por ello es más difícil para quienes están dentro de la empresa verlo y solucionarlo.

FRANCISCO CALLEJA
francisco.calleja@udlap.mx