Populismo. Antes un peligro para México

Ahora es populismo autoritario, “porque no queremos para México otra Venezuela”. Antonio Solá, el catalán que también “haiga sido como haiga sido” obtuvo la nacionalidad mexicana a los 5 días de haberse sentado su cliente Felipe Calderón en la silla presidencial ¿recuerdan? Ya volvió a aparecer.

Los partidos de viejo registro y en el seno mismo de las autoridades electorales andan analizando, naturalmente, en pro de la pulcritud electoral, cómo prohíben, y sancionan, que los presidentes de los partidos políticos aparezcan en los promocionales de propaganda, por si alguno de ellos resulta después candidato: lo que supondría una contienda electoral dispareja.

No les preocupa, en cambio, la difusión masiva, y la repetición como loritos (“repite, que algo queda”) de etiquetas electorales, claramente electorales, anticipadas del período electoral, contra alguno de los previsibles candidatos y sus programas electorales. Eso no es para ellos campaña anticipada.

Poco importa, por ejemplo, que los gobiernos federales de 6 sexenios del PRI y del PAN, en límpida alternancia democrática, que en nada cambió el mismo proyecto de “desarrollo” sumiso a las directrices del Consenso de Washington, hayan petrolizado el presupuesto federal por 35 años seguidos, éste incluido, en que los precios internacionales del crudo están hundidos por maniobras del Gran Poder. Lo mismo que acontece en Venezuela: presupuesto petrolizado.

Sólo como ejemplo: Vicente Fox Quesada, el que no quiere que México sea otra Venezuela, como le asesora el “mexicano” Antonio Solá, envió 6 veces por 6 años consecutivos, la iniciativa anual de la Ley Federal de Ingresos, proponiendo cubrir la enorme diferencia entre la mísera recaudación fiscal (que debería ser suficiente) y los egresos nacionales del año, por un 40 por ciento del total de sus gastos reales; ya saben: a partir de vender el patrimonio nacional energético no renovable, en crudo, o sea sin ninguna transformación industrial: sin valor agregado.

Es el mismo, mismísimo. Ahora nos va a salvar del ex peligro para México, ahora populista autoritario que nos va a llevar a ser otra Venezuela.

No está de más recordar que la citada iniciativa de Ley Federal se viene aprobando año con año por la mayoría de PRI y PAN juntitos, al alimón, con la necesaria chiquillada mercenaria. En esa iniciativa va incluida la “modestísima” pensión para los ex – presidentes, para que puedan vivir en la “honrada medianía” como quería Benito Juárez.

La campaña electoral ya empezó. Aunque la autoridad electoral no se haya enterado. Repetir es la consigna: repetir, repetir. Como en 2006. Que se quede grabado en el subconsciente. Que los ciudadanos no razonen. Repetir la etiqueta: populismo, populista autoritario, como Venezuela. Lo dice Ochoa del PRI; lo dice Margarita y Anaya y demás del PAN; hasta Fox.

“La fórmula para que todo siga igual, ya la veremos. Tenemos tiempo. Ya el PRI solito no nos funciona. Buscaremos algo para que cambie para que todo siga igual”.

“Quizá una mujer, con rebozo, ahora que está de moda la paridad. Quizá una gran coalición para la salvación nacional. Quizá un independiente. Quizá la izquierda moderada también de moda. Quizá un Frente Nacional, de moda internacional. Ya veremos”.

“Lo importante es quién NO. En realidad, lo importante es qué NO. No podemos permitir que llegue el ex – peligro para México. Ahora: no al populismo autoritario. No a Venezuela”.

“Vamos a ver cómo elaboramos una fachada renovada y moderna, muy moderna, para mantener el crecimiento moderado y estable del 1.9 por ciento, con una inflación igualmente moderada y estable del 6.3 por ciento; y con los ajustes necesarios al salario mínimo para que no se dispare la inflación, que es lo importante”.

“Para la inseguridad y los cientos de miles de muertes violentas, pondremos más policías y más cámaras y armamento moderno, y patrullas nuevas blindadas. Tecnología israelí: lo último de la moda, con espionaje Pegasus a los que critican y no quieren ver lo bien que vamos”.

“Que vote la gente pensante y emprendedora: la nuestra. A las masas, al pópulo lo induciremos vía subconsciente: para eso sirve el populismo autoritario y otras etiquetas repetidas machaconamente hasta que se graven en el ambiente; igual que el horror a Venezuela”.

“Lo de la segunda vuelta habrá que pensarlo un poco más: no vaya a ser que pueda más el mal humor social del pópulo que el horror etiquetado a Venezuela y al populismo autoritario”.

La autoridad electoral no se ha enterado de que el 2018 ya empezó. Sigue organizando sesudos Foros para el fomento de la Cultura Ciudadana, en vez de organizar una masiva campaña contra la venta del voto, que es una tragedia decisoria en los resultados del cómputo de la voluntad soberana.

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