El ingeniero Apodaca la seguridad energética

Por qué será la obsesión de la NSA por espiar a Petrobras o los planes petroleros del entonces candidato Enrique Peña Nieto, o la intimidad de Dilma Rousseff sobre Petrosal? ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos, adalid del libre mercado, prohibió la venta de UNOCAL a Petrochina? ¿Por qué el conflicto sirio preocupa tanto a los grandes importadores de petróleo: Japón, China, India y Corea del Sur?

¿Por qué el Ejecutivo Federal mexicano no presenta ni a un solo ingeniero petrolero de renombre que sea partidario de su propuesta de reforma energética? ¿Por qué México no ha logrado crecer económicamente (ni menos socialmente) desde que exporta petróleo? ¿Por qué se desmanteló sin explicación la eficaz industria de los fertilizantes y hoy importa México la mitad de los granos básicos que consumimos? ¿Por qué el primer ministro Cameron ha cancelado el fracking en Inglaterra?.

Son preguntas de ciudadanos mexicanos sin ataduras ideológicas, simplemente preocupados por la soberanía y la prosperidad de la nación (a menos que eso signifique una atadura ideológica).

Una pregunta más: ¿Por qué el Secretario de Energía o el Director General de Pemex, no han atendido o contestado la carta enviada por el ingeniero José Luis Apodaca Villarreal en marzo de 2013, quien, con su reconocida trayectoria, ha presentado alternativas realistas y sensatas para liberar a Pemex del saqueo a que la tiene sometida la Secretaría de Hacienda, que en vez de resolver fiscalmente el desfalco fiscal de tres decenios, lo camufla desahorrando año con año, acabándose el patrimonio natural no recuperable, y encima pretende ahora acelerar el despilfarro recurriendo a manos ajenas? Recurrir año con año a gastarse el patrimonio nacional para completar el Presupuesto Federal es un modo disfrazado de operar con déficit fiscal crónico y grave, por el 40 por ciento de los egresos anuales (Luis Videgaray aclara a Carmen Aristegui que es "entre 37 y 40 por ciento"). Toda proporción guardada es más grave que el déficit fiscal crónico de los Estados Unidos de América, que algún día nos reventará a todos en la economía global.

Dice el respetado ingeniero Apodaca que "de 2001 a 2012 los ingresos de Pemex fueron de 1,048 miles de millones de dólares; se ejercieron costos por un total de 458 miles de millones y las transferencias a Hacienda alcanzaron 562 miles de millones de dólares, que fundamentalmente el gobierno ha destinado al gasto burocrático".

Sigue diciéndoles Apodaca a los decisores políticos: "Durante estos últimos doce años México ha exportado 7 miles de millones de barriles de crudo - en su mayor parte a la Unión Americana - : este monto exportado constituye la mitad de nuestras reservas probadas actuales… liquidaron la industria petroquímica nacional y desaprovecharon su potencial para generar un valor sesenta veces mayor que exportar crudo".

En lo referente a las gasolinas les dice: "En el último sexenio se erogaron 25 mil millones de dólares por maquilar en la Unión Americana la refinación de gasolinas. Lo gastado sería suficiente para invertir en dos refinerías de alta tecnología y mejorar las actuales de Pemex. Infundadamente se insiste en que no es rentable construir refinerías; y la proyectada en Tula no registra avance" (desde hace 5 años).

Apodaca reflexiona: "es difícil entender cómo fundamenta el gobierno federal la afirmación de que los combustibles están subsidiados en México con 200 miles de millones de pesos anuales, si en el año 2012 recibió de Pemex 800 mil millones de pesos. Tampoco entendemos cómo justificó Hacienda las bondades del esquema Pidiregas (proyectos de inversión con deuda diferida en el registro del gasto), llegando a acumular en el año 2008 deuda por 90 mil millones de dólares, con el pseudoargumento de que no tenía recursos Pemex para invertir; sin embargo, los tendrá para pagar 270 mil millones de dólares en 25 años; y en los primeros diez años ya encontró la forma de pagar 80 mil millones de dólares, que equivale casi al total recibido".

Finalmente, llega a la raíz del verdadero problema de Pemex: Hacienda. Dice: "Es evidente la ventaja que representa para la inversión privada extranjera invertir en refinerías, en redes de ductos, en exploración y extracción de crudo y gas natural. Por otra parte, Hacienda se resiste a cobrar impuestos a los grandes monopolios privados nacionales y extranjeros".

Le han hecho el mismo caso que a los maestros.

www.estebangaraiz.org