Sobre advertencia no hay engaño

Hace un par de martes recordábamos en este mismo espacio agradecido de expresión un cartel doméstico que quedó congelado por dos mil años en Pompeya, cubierto por las cenizas del volcán Vesubio, que sepultó de repente la risueña ciudad romana del sur de Italia.

Cave canem, o sea: cuidado con el perro. La moraleja sigue vigente: sobre advertencia no hay engaño. Viene de nuevo a cuenta porque el ciudadano (dirán que no) independiente (dirán que sí) Jorge Castañeda Gutman acaba de estar por estas tierras; e hizo importantes declaraciones, según nota de Mariana Granados Mendoza, antes de impartir su conferencia en la Universidad Panamericana, UP, de Guadalajara.

Cave, porque lo que dijo es verdaderamente revelador, además de importante. Se refería a Enrique Alfaro. “No es llamado, no es exhorto –dice la cita- es un deseo piadoso mío, porque lo estimo mucho y creo que sería muy importante para las causas de las candidaturas sin partido que él así se postulara en lugar de candidato de partido”.

Anima a Enrique Alfaro “a atreverse a hacer las cosas diferentes en un sistema distinto en el que no tenga que rendirle cuentas a algún partido político, ideología o color”.

Recalca que “sería un paso muy importante para Jalisco tener un gobernador adicional que pueda ser libre en sus decisiones y actuaciones. Que garantice, porque así sucede con los independientes, que el 90 por ciento sean de privados y el 10 por ciento público. Con la clase política tradicional sucede al revés”.

Jorge es un hombre muy instruido. Logra siempre (o casi) decir lo que quiere decir. Por eso resulta necesario desmenuzar y glosar con mucho cuidado sus expresiones ante el público académico de la Universidad Panamericana. Habrá que prestar especial atención a lo mencionado como: “las (en plural) candidaturas”, la ideología, lo de “gobernador adicional”, la alusión a Donald Trump, y principalmente “los recursos que sean de privados”.

Dice que la incorporación de Alfaro sería muy importante para las causas de las candidaturas sin partido. Lo que quiso decir el señor precandidato, en académica precampaña por la UP, es que sería muy importante, más aún: definitorio para la candidatura (en singular) a la presidencia de la República. Una chulada de votos jaliscienses por afinidad con un proyecto político local con resultados desde 2010, para su abierta aspiración presidencial.

La ideología también merece que nos detengamos. La Declaración de Principios del Partido Movimiento Ciudadano, con cuyo escudo del águila juarista y el color naranja triunfaron electoralmente Alfaro y otros candidatos que hoy son presidentes municipales del 65 por ciento de los jaliscienses, expresamente se refiere a la ideología socialdemócrata (simplificando: propiedad privada con las modalidades que dicte el interés público).

Que no es ni más ni menos, que la expresión genérica universal de la doctrina política de la Constitución  Mexicana de 1917, todavía vigente en su texto, aunque maltrecha.

Ese pensamiento rector patriota fue el que guió la memorable actuación de don Jorge Castañeda (de la Rosa), su padre, venerado maestro para muchos de nosotros. En su libro México y el orden internacional dejó clara constancia de ello.

Pretender ahora desembarazarse de toda ideología es caer en el neoporfirismo, al que es tan proclive el precandidato presidencial. Negar la ideología es una contradicción; es la más reaccionaria de las ideologías; y es además un descarado gatopardismo: que todo cambie (incluso las candidaturas independientes por los desacreditados partidos) para que todo quede igual en esta sociedad neoporfiriana de espantosa desigualdad, corrupción, homicidios por miles, impunidad, negación de la educación inclusiva y de la seguridad social, más atroz falta de empleo y de ingreso familiar, con multimillonarios mundiales.

Habla Castañeda Gutman de un gobernador adicional de candidatura independiente. Ojalá (o sea: quiera Alá) que Jalisco logre librarse de que el próximo gobernador tenga la falta de ideología del Bronco; o se vaya a desempeñar en el ámbito estatal tan libre de ideología como lo hizo Castañeda Gutman en su actuación como secretario de Relaciones Exteriores. Por sus obras los conoceréis.

Finalmente: dice Jorge que su candidato ideal debe recibir aportaciones del 90 por ciento “de privados”. No se refiere a los millones de seguidores de Bernie Sanders, el candidato social-demócrata de Estados Unidos, con 10 dólares cada uno.

Está pensando en la “iniciativa privada”, o sea la lucrativa, de los que invierten para obtener utilidades. Está pensando en los millonarios fondos que recibe Hillary Clinton de un reducido número de millonarios, en la Fondocracia. Porque Trump es un petate de muerto.

 

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