Partido Verde: la empresa PRI-vada

Nada hay en la vida que no tenga su historia. Jorge González Torres era en 1975 un colaborador entusiasta de la CNOP del PRI. A varios políticos jaliscienses les consta. En la Secretaría de Gobernación le auspiciaron la formación del Partido Verde Ecologista de México, cuando crecía entre las clases medias mexicanas la simpatía por el PAN y había que restarle votos para conservar el equilibrio entre izquierda y derecha. Lo mismo pasó con el Partido Socialista de los Trabajadores, PST, de donde vienen los chuchos: la izquierda desde Gobernación, ahora pactista.

Sabia decisión de don Jesús Reyes Heroles, cuando ya era claro que la pluralidad nacional no cabía en el partidote. Mucho tuvo que ver entonces otro distinguido jalisciense: el Maestro José Luis Lamadrid, eficacísimo colaborador de don Jesús y hombre patriota, con una visión de largo plazo. Hasta el Partido Demócrata Mexicano, el del gallito colorado, heredero del Sinarquismo, recibió el registro legal, a raíz de la primera reforma política en 1977 (que aprobamos en la L legislatura). También el Partido Comunista recibió el registro legal.

Jorge González Torres era constructor, tamaulipeco, yerno de Emilio Martínez Manatou, que fue gobernador y secretario federal. Por eso el Niño Verde es Emilio González Martínez. Jorge era hombre leal y de buena fe. Heredero parcial de las Farmacias El Fénix y hermano del Doctor Simi.

Todo el mundo medianamente informado sabe de la descomposición ética y política en que ha caído el Partido Verde, defendiendo causas reaccionarias como la pena de muerte. A grado tal que ha sido desconocido y repudiado oficialmente por la Organización Internacional de Partidos Verdes de Europa en 2009. El relevo en la directiva nacional mucho tuvo que ver en la nueva orientación del partido.

El Partido Verde se ha vuelto un gran negocio: la empresa PRI-vada. Pretende ahora ser la nueva cara de la alternancia electoral al servicio de los grandes consorcios: los que eludieron tan sólo en este primer trimestre de 2015, 390 mil millones de pesos de impuestos, por lo que el petróleo, con el precio internacional derrumbado, no le alcanza al doctor Videgaray para tapar el boquete fiscal, ni aun cargando la mano a las tienditas de la esquina.

El gobernadorcito de Chiapas, repitiendo el esquema televiso-peñanietista, ya se casó con la gaviotita segunda edición y todo lo pinta de verde. Háganme el favor. Todos los días, sin fallar, debe aparecer en los medios de comunicación. A ver si así.

El Verde sí se ríe de la autoridad electoral (o es su cómplice). También se ríe de los ciudadanos, queriendo cazar bobos con tarjetas y marketing. Muertos de risa pagan las multitas del INE, porque les deparan buenos dividendos de ciudadanos desinformados y desorientados, y por tanto reciben mucho dinero de prerrogativas, que saldrán de nuestros bolsillos. La cercanía familiar con las farmacias SIMI podría quizá explicar el gran programa “social” de los vales de medicinas, que en justicia deberían ser entregadas en especie por ser un derecho de los derecho-habientes.

Nadie creerá que las nefastas cuotas escolares, que destrozan la gratuidad de la educación pública, muchas veces incluso condicionando el derecho de inscripción de nuestros niños, se han acabado gracias a la eficaz labor legislativa de los señoritos del Partido Verde.

Es visto que en las altas esferas del poder económico-político tienen ya claro y escrutado que los ciudadanos despiertos no volverán a votar ni por el PAN ni por el PRI, porque ya escarmentaron de la corrupción, de la ineficacia de ambos; y también desconfían de cualquier coalición de ellos, que sería exactamente lo mismo.

Por eso quieren presentar la misma gata con pelaje teñido de verde: y para ello, recurren al talento público-privado de los jóvenes del Verde. Como dice la apreciada colega Soledad Loaeza en su reciente artículo “La Insolencia del Partido Verde”: “No hay más que ver la currícula de los legisladores verdes: el que no trabajó en la CIRT lo hizo en el PRI”.

En Jalisco nadie informado puede olvidar que en la contienda electoral por la gubernatura en 2012, los votos que obtuvo el candidato de MC fueron 60 mil más que los obtenidos por el PRI a favor del actual gobernador. Lo que decidió legalmente la titularidad del gobierno del estado fueron los votos adicionales a través del glorioso Partido Verde coaligado. Esa importancia tiene razonar nuestro voto y prever sus consecuencias.

P.D. Hay ahora un divertido debate sobre “el candidato de la derecha”. Si alguna referencia queda para aclarar lo que es izquierda y derecha, es precisamente saber quiénes votaron a favor de los daños estructurales desde 1989 y quiénes son los “vándalos” que se manifestaron en contra de la privatización petrolera para garantizar “la seguridad energética de América del Norte”.

 

 

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