Esclavitud siglo XXl en Tlaquepaque

Los derechos laborales son derechos humanos. Toda la riqueza tiene su origen en el trabajo humano. El tema que aquí se trata es competencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, de la Procuraduría General de la República (artículo 123), de la Procuraduría  del Estado de Jalisco, de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje y de otras instancias públicas. Es un asunto grave.

Una lista fantasma tiene 317 nombres de personas. Son mujeres y hombres “voluntarios” que trabajan en el servicio de aseo público, o sea recolección de basura en el municipio de San PedroTlaquepaque. Responden a las órdenes de un hombre (es un decir) llamado José Socorro Villa.

Trabajan para una organización ambigua, donde no queda claro si es parte integrante del ayuntamiento, o si forma parte del sindicato de la CROC, o si es una empresa privada que actúa sin ningún tipo de contrato con el Ayuntamiento.

Desde luego realiza una función que constitucionalmente corresponde a los gobiernos municipales. En efecto, el artículo 115 dice que entre las funciones y servicios públicos que tendrán a su cargo los municipios, está: “c) Limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición de residuos”.

Pero el gordillismo campea, aunque a veces termine como Gordillo. La tentación de algunos sindicatos, o líderes, de apropiarse de funciones de gobierno es fuerte. Peor aún si se vuelve empresa lucrativa particular.

Hay quien olvida que los sindicatos tienen una función de enorme y benéfica importancia para la convivencia humana en la economía de mercado: defender los derechos laborales, que son derechos humanos. Como ha sido el caso de la CROC desde 1952.

Los 317 voluntarios que trabajan sin horario para Socorro Villa, compran su plaza, se desempeñan sin contrato escrito alguno, por supuesto no aparecen en la nómina del ayuntamiento, no cuentan con seguridad social ni prestación alguna. Viven de las limosnas de los vecinos y de ellas pagan la cuota a Socorro, que despacha en una oficina con una bella placa artesanal que dice “Sindicato Alfredo Barba”.

No se cuenta con elementos suficientes para documentar con quien comparte Socorro Villa sus latrocinios. Sí está documentada una denuncia penal contra el citado Socorro y su equipo de golpeadores por maltrato físico.

Mientras tanto, fueron los contribuyentes los que salvaron, con una aportación superior a los 4 millones de pesos en la primera quincena de octubre  la muy precaria situación de caja del Ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque, con los que se pudo cubrir las remuneraciones del personal, salvo los casos confusos de adscripción, producto del desorden laboral previo.

La solución podría no ser tan compleja, a este embrollo de injusticia y de violación flagrante a los derechos humanos. Si hay voluntad política y capacidad de acuerdos.

Desde luego, el ayuntamiento debe asumir su función constitucional, recuperando sus recursos materiales; y, sobre todo, incorporando los recursos humanos a su nómina con todos sus derechos: salario y seguridad social en primer lugar.

Si alguna prioridad debe establecerse, será la de iniciar el proceso por el elemento más desamparado: las mujeres.

México, el primer país del mundo que estableció los derechos laborales, como derechos humanos, en su Constitución, fijó para las mujeres en el artículo 123 condiciones de prioridad, para compensar justicieramente sus desventajas naturales, para ellas, en el trabajo, específicamente: la maternidad, que es su maravillosa aportación a la humanidad.

Incluso ¿por qué no? Podría establecerse, en los términos de la ley actual, una concesión, como hay otras en funcionamiento.

Habría, claro, que separar las tierras de las aguas. Definir con precisión las atribuciones del gobierno municipal, las que corresponden al sindicato en defensa de los derechos de los trabajadores, y finalmente las que quedan en manos de la empresa lucrativa. Y cada quien a lo suyo.

Tendría la gran ventaja de ser una empresa genuinamente autóctona. Ningún inconveniente en que le pongan nombre en inglés, como tantas cursilerías por ahí.

La disposición de desechos sólidos puede ser un gran negocio, sin necesidad de esclavitud humana.

Suecia y Holanda importan basura de otros países y les resulta redituable. Con manejo inteligente, puede contribuir a un buen ambiente  en nuestro único planeta.

P.D. Recordatorio luctuoso en este aniversario de la muerte del general Lázaro Cárdenas, que sentó las bases del desarrollo nacional autónomo y de la colaboración fraterna con todos los pueblos de la tierra; no la globalidad imperial.

 

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