Espacio Público

Barrio de Santa Anita

El barrio de Santa Anita se localiza al norponiente del Centro Histórico de la ciudad de Puebla, cerca del Museo Nacional de los Ferrocarriles y está delimitado por la 9 Norte y la diagonal Defensores de la República. La mitad del barrio está dentro de la Zona de Monumentos Históricos y su templo dedicado al Señor de la Salud, en la esquina de la 13 Norte y la 28 Poniente, es el vértice de dicha delimitación reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Fue fundado a mediados del siglo XVI por tlaxcaltecas traídos para la construcción de las casas del centro de la ciudad de Puebla.

Su historia está relacionada a los caminos, a pisadas descalzas, galope de caballos, trajín de carretas, vibraciones por el paso del tren y derrapes en el pavimento por autobuses que comunican a Puebla y Tlaxcala. El antiguo límite de la ciudad, el inicio y fin de la zona patrimonial, donde la promoción turística gubernamental no alcanza, es también el sitio donde los decretos de protección se vuelven más flexibles y permiten que en la calle lateral del antiguo templo circulen y maniobren grandes camiones de una empresa de pastas, de día y de noche, sin parar, como parte de lo cotidiano.

Pocos saben que el 5 de mayo de 1863, en el barrio se dispararon veintiún cañonazos para conmemorar la victoria de la batalla del año anterior, era el festejo del fuerte “El Patriota” que se desangraba, sin rendirse, durante el sitio militar de los franceses. La resistencia ante la invasión es otra constante en la historia del barrio, en el siglo XIX ante el poder militar, actualmente ante el poder económico, inconsciente e inescrupuloso, solapado bajo el lema de fomento a la libre empresa.

El barrio siembre ha sabido cómo mantener el ánimo ante las adversidades y cómo sobrevivir: organizándose.

Así se fundó Santa Anita, así se construyeron el templo y el parque, pero también así se recuerda la historia, con sus propios cronistas, izando la bandera, con eventos culturales independientes a las ceremonias oficiales. La organización vecinal es parte de la identidad del barrio, está en su resistencia a las invasiones y al rechazo a las complicidades del poder económico con el político, y también en la recuperación de sus espacios públicos.

En febrero de 2014 concluyeron las obras del parque, fue un esfuerzo de dos años de trabajo conjunto entre vecinos y universitarios de la UAP, el diseño participativo como objetivo y meta, la gestión vecinal ante las autoridades municipales para contar con un espacio accesible que fomente la convivencia. La historia del barrio se lee en el pavimento del parque, se accede se transita se descansa y se platica.

Santa Anita es un barrio histórico que no debería colindar con edificios industriales. A pesar de todo, en el diseño del parque se observa el gesto de buena voluntad con los empleados de la empresa de pastas, ya que en una de las esquinas hay mesas y sillas debido que pueden usar ante la falta de comedor dentro de la fábrica. Ojalá que algún día, en estas mesas, los dueños de la empresa, y las autoridades que otorgan los permisos para la expansión de la misma, se sienten a dialogar con los vecinos para lograr un acuerdo para respetar la historia del barrio, de Santa Anita.

Adriana Hernández y Christian de la Torre

christian.e.delatorre@gmail.com