Articulista invitado

La nueva política exterior mexicana

Los jóvenes se encargarán de proyectar la imagen de nuestro país en el mundo, desde cualquier cargo diplomático.

Ayer tuve la oportunidad de asistir al primer Encuentro de Universitarios sobre Política Exterior, donde participaron 80 alumnos de la licenciatura en relaciones internacionales, seleccionados a través de una convocatoria nacional.

Ese espacio de encuentro y reflexión fue creado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, para que estudiantes universitarios mexicanos intercambien ideas con destacados actores de la política mexicana en la materia.

Estos talentosos jóvenes serán los encargados de proyectar la imagen de México en el mundo y sin duda su primera misión, desde cualquier cargo diplomático, será la de convertirse en embajadores de todo lo bueno que México tiene y en especial de las oportunidades que brinda este país para que su gente salga adelante.

Con ellos tuve la oportunidad de reflexionar que los jóvenes deben aprovechar todas las oportunidades de que disponen para construir su futuro, que hoy más que nunca nuestra patria necesita de la participación y las ideas de ellos y de toda esa colosal fuerza física y creativa que es la juventud para inventar las mejores soluciones a los retos de nuestro tiempo. A mi generación le tocó ofrecer oportunidades, a los jóvenes de hoy les toca convertirlas en historias de éxito.

En el devenir histórico del servicio exterior mexicano sobresalen dos figuras: el oaxaqueño Matías Romero Avendaño y el mexiquense Isidro Fabela Alfaro. Ambos fueron los hombres decisivos que con su trabajo en la Secretaría de Relaciones Exteriores lograron el triunfo de las causas en las que creían y militaban y cambiaron, con esto, el destino de la patria.

A Matías Romero le tocó mantener en el mundo la certeza de que seguía existiendo una República Mexicana, aun cuando esa República a veces solo era del tamaño por donde iba pasando la carroza del presidente Juárez.

Y a Isidro Fabela le correspondió, en medio del caos de la lucha de caudillos que dejó la Revolución, demostrar en el mundo la certeza de que el gobierno institucional y responsable era el que representaba el bando constitucionalista.

Matías Romero construyó las bases de la política exterior del siglo XIX e Isidro Fabela las del XX.

Hoy, que estamos en los inicios del siglo XXI, y México se está moviendo, las complejas relaciones exteriores de un mundo globalizado nos exigen atender los nuevos retos y nuevas oportunidades, para que México reciba lo mejor del mundo, pero sobre todo que el mundo reciba lo mejor de México.

Así lo demostró recientemente el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al fortalecer la presencia de México en China, en el contexto del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y en Australia en la Cumbre Mundial del G20, donde dejó en claro que la cooperación internacional es una vía para impulsar el desarrollo y la economía de los países, atraer inversiones extranjeras, propiciar el intercambio de conocimientos y tecnologías, entre otros beneficios.

Hoy una nueva generación está creando los cambios y tomando las nuevas oportunidades que nos brinda esta transformación y por este camino construimos  la nueva política exterior mexicana del siglo XXI.

El futuro es nuestro, en especial de los jóvenes, jóvenes como los que vi en el encuentro organizado por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Allí está el talento, la imaginación, el entusiasmo y el deseo de mover a México. 

Ellos son jóvenes mexicanos, como millones más, ávidos de intercambiar puntos de vista, con diversidad de opiniones y con interés por encontrar soluciones a los retos globales que afectan a nuestro país. Y también, con la firme convicción de que con sus ideas pueden contribuir a hacer de México uno de los protagonistas de este siglo.

Los retos de nuestra época son diferentes a los que vivieron Matías Romero e Isidro Fabela, pero la motivación es la misma, la voluntad de crear una gran nación, donde en la paz y el trabajo podamos gozar de todas las dichas de la vida los hombres y mujeres que tenemos el privilegio de ser mexicanos.

*Gobernador del Estado de México y coordinador de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Conferencia Nacional de Gobernadores.