El desmenuzadero

¿Cómo vivimos en Tamaulipas?

Igual que todos, pero con miedo.

Salimos a trabajar, a estudiar, a cenar, al cine, al antro, pero bajo nuestro riesgo.

Porque a veces descansamos de la balas y a veces no, pero sabemos siempre ellos están ahí, intimidando.

Pero como ciudadanos no nos queda otra, o te acostumbras o te vas.

Por eso ciudades como Tampico pierden población y sus universidades matrícula.

Y sonreímos, y tuiteamos y 'posteamos' mucho porque las redes son el único móvil de libre expresión, porque hasta denunciar es peligroso.

Convivimos con la ilegalidad, vivimos de ella.

¿Y la estrategia de seguridad?... la resumo.

Hace unos días vi en una esquina del Centro Histórico de Tampico a seis militares calmando una bronca marital.

Imponentes, armados, sofocando el aleteo de la señora con bolsas de mandado en la mano, mientras su marido era contenido por otro oficial y los curiosos tomaban fotos con el celular.

A eso reduzco la Estrategia de Seguridad Tamaulipas.

Los de la Policía Federal, del Ejército Mexicano, la Gendarmería, la Marina, no saben qué deben cuidar.

Los aventaron a la calle y tienen que hacer la chamba emergente por la cual los sacaron de los cuarteles: combatir al narco.

Pero ya que andan por ahí les encargaron a los malandrines del delito común porque las policías están tan carcomidas como madera apolillada por décadas, y no sirven.

Y entonces la fuerzas de combate cuidan edificios públicos como escuelas y oficinas de gobierno, trasladan reos, la hacen de conciliadores militares, se toman ‘selfies’, le echan el ojo a los comercios, hacen operativos… ah, y combaten al crimen organizado. Son pocos y se mueven en grupos grandes que son fáciles de esquivar con tanto pájaro en el alambre.

El país y el planeta se olvidan de Tamaulipas por días, pero crisis de seguridad como lo ocurrido en la frontera en Reynosa y Matamoros recuerdan que el mal está ahí y manda.

Se parten y nos parten la madre porque pueden, y nosotros solo tenemos excusas y discursos; un eterno ‘reacomodo por las presiones de la estrategia’.

Difícilmente Tamaulipas se va a ‘michoacanizar’ porque no existen las condiciones económicas ni sociales, pero las decisiones del próximo mes de julio, serán un parámetro para recordar el hartazgo, quizás lejano al terrible abstencionismo del 2010 (sólo 40% de votantes, o sea un millón 101 mil 698 votos de dos millones 489 mil 251 ciudadanos empadronados).

Quizás peor.

Twitter: @erikvargas  e-mail erik.vargas@milenio.com