El desmenuzadero

¿El recorte en Pemex incluye a Romero Deschamps?

Si le pregunto a usted una palabra que describa Pemex ‘segurito’ no me dirá “éxito”, dirá “corrupción”.

No es el único, también lo dice la encuesta hecha en 2013 por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública que argumentó la decisión final en el debate legislativo de la Cámara de Diputados por la reforma energética.

Según sus datos, el 39 por ciento de los mexicanos encuestados tuvo una “buena” opinión de PEMEX, sin embargo, 54 por ciento dijo sentirse “poco” o “nada” orgulloso.

Un 69 por ciento de los entrevistados opinó que el uso de recursos de la aún entonces paraestatal es “poco” o “nada” transparente, y el 88 por ciento dijo que existe “mucha” o “algo” de corrupción.

Para el sindicato, el 52 por ciento tiene una “mala” opinión, 19 por ciento “buena” y a los demás les dio igual.

La gente afuera piensa que los “petroleros” son muchos y que ganan demasiado bien. Yo creo que afuera se gana poco, el problema es que varios sindicalizados hacen el trabajo que debiera hacer uno, y eso multiplica el gasto que aunado a otros desaprovechamientos deja a los mexicanos como activistas con poca utilidad y energéticos muy caros.

Entonces, ¿cuál es la controversia con el anuncio del secretario de Energía Pedro Joaquín Coldwell sobre un justo recorte de personal que alcanzará al otrora poderosísimo sindicato petrolero?.

Que llega en tiempo electoral.

La limpia es de tajo una decisión política que busca ganar credibilidad hacia la figura presidencial, en ‘pique’ por los casos de conflicto de interés y la crisis de seguridad nacional.

Sacrificarán una parte de esos 144 mil sindicalizados regados por el país y que pasarán a las filas del outsourcing o el desempleo, pero que se traducen en simpatías de millones de votantes indecisos.

Puede ser, pero añado que la encuesta revela que el 80 por ciento considera que el sindicato de PEMEX beneficia más a los líderes sindicales.

Veo a lo lejos la intención del Estado de controlar al sindicato debilitando el poder de Carlos Romero Deschamps y sus rémoras, como Esdras Romero en Ciudad Madero que manipula el 10 por ciento de la plantilla nacional sitiada en su refinería, pero también la desesperación del nuevo PRI por aceptación y aplausos. ¿Veremos un elbazo?

Quizás, pero lo único real son los despidos masivos de obreros alejados de las vidas ostentosas y hasta groseras.

¿Y usted qué ve? 

Twitter: @erikvargas e-mail: erik.vargas@milenio.com