El desmenuzadero

Y esas obras nuevas tan bonita y rotas

Hace poco más de una semana ocurrió algo que, por leerme venenoso, calificaré sólo como curioso: tres tapas de concreto del drenaje de la nueva semipeatonal Aduana, lo que también llaman corredor turístico de Tampico, se rompieron.

Sí, tal cual, y en uno de ellos un vehículo dejó su llanta y su rin, y el propietario, un norveracruzano que huía de los coloquiales baches de su zona de residencia, sus ganas de comprar. Ya antes esa misma obra había presentado daños en el adoquín.

No hace unos días, la placita también nueva que está entre los edificios semi circulares (SAT y la Sevillana) también se desgajó. Y antes, los errores de la plaza Hijas de Tampico a la que le colapsaron los drenajes.

No sin razón, la ciudadanía calificó al gobierno actual por la negligencia en la construcción y la supervisión de las obras públicas que están por entregar y que, han defendido ante ciertos embates sociales y políticos renuentes a las modificaciones del Centro Histórico de la ciudad.

No sin razón el secretario de Obras Públicas del estado se había dado una vuelta por el sur para ver el des… que estaba en los trabajos que tienen que ser entregados antes de que la oposición se haga cargo del changarro.

No sin razón se documentaron casi 500 millones de pesos en obras con errores como la obra del Barquito, una de esas que a algunos se les engarrotan las manos de la frotadera en la espera de inaugurarlas. Lo mismo los nuevos mercados. ‘Quesque’ las obras no son lo que imaginaron.

No sin razón nadie sale a decir algo.

Las autoridades, del estado y el municipio, han tomado medidas para subsanar los defectos de las obras, y cubrir las demandas y quejas, sin embargo, para descontento de los tributarios, con un costo extra al erario público.

Y la cuestión es ¿Quién ha sido castigado? ¿Quién ha sido señalado?

Entendiendo que los gobernantes y su gabinete son hombres que se dicen en pro de la ciudad, o los de estado, pero alguien tuvo que dejar pasar obras de mala calidad, alguien le está costando más al erario, y ese alguien, no es señalado.

A nivel estado, la calificación de las obras públicas es desastrosa, entonces, sabemos dónde está el problema, pero la consecuencia no existe mientras que peatones, bikers y automovilistas, circulan por calles, carreteras y obras. bonitas pero chafas.

Insisto, alguien tiene que señalar al responsable, o de lo contrario, asuman su responsabilidad. La omisión también hace culpa.