El desmenuzadero

La intolerancia hacia los ‘bikers’

Rodar es una moda para tantos. Para algunas personas, es una forma de vida a la que les hizo justicia la moda, porque lograron atención y respeto a su disciplina con sus colectivos.

La tendencia de andar en bici poco a poco ha ido atrayendo a cientos.

A nivel mundial el uso de la bicicleta es un movimiento creciente, no sólo como una forma de esparcimiento y deporte, sino también una medio de transporte, y en el caso de la salud, una herramienta contras las enfermedades crónico degenerativas.

Para Tamaulipas, de manera indirecta también fue un aliciente para la comunidad, que estaba en la introversión colectiva por el tema de la seguridad que aqueja desde finales de la década pasada. Ver a esos hombres y mujeres llenando las avenidas durante las noches, habló de una sociedad que buscó recuperar sus calles.

Pero se acabó la tolerancia ciudadana hacia ellos.

Hay un sector, uno muy amplio, que señala continuamente el entorpecimiento vial que genera estos grupos y hasta la falta de respeto a las reglas de tránsito, como pasarse los altos, circular en dos carriles, doblar en calles contrasentido, bloquear el paso de ambulancias, etcétera.

Los colectivos no han generado percances, pero individualmente sí.

Por eso a alguien se le ocurrió echarles un chingadazo diciendo que los van a regular, lo cual quiere decir, que no podrán circular libremente por cualquier vialidad, ni a cualquier hora, sino que tendrían garantizado un circuito para recorrerlo en la hora asignada, y voy a creer, inocentemente, que con toda la seguridad del mundo. Limitados.

La situación advierte un ordenamiento que parece necesario, pero que a la vez es el menor de los problemas de vialidad con un transporte público que no respeta sus reglas, texteo de conductores, uso del cinturón, y con agentes de tránsitos que no buscan hacer valer el reglamento, sino infraccionar o ‘morder’.

Junto a esta regulación los gobiernos, los tres, le deben mucho a los ciclistas: espacios adecuados para circular, señalamientos, sitios de estacionamiento, incluso aquél punto de acuerdo el Congreso de Tamaulipas para construir ciclovías en las principales ciudades del estado, limitada a una decena de kilómetros en todo el estado.

La intolerancia hacia los bikers pasó de mentada de madre en las redes sociales a la acción, el tema será si, después de esto, regularán todo lo demás que falla en las calles, que no es poco y que cobra vidas.