El desmenuzadero

¿El espejismo de Cabeza de Vaca?

Cuando Cabeza de Vaca dijo “no voy a perder ni un solo minuto del próximo gobierno en una cacería de brujas” varios soltaron el esfínter, si es que el algún momento lo contuvieron.

Los señalamientos con nombre y apellido que hizo siendo senador contra supuestas irregularidades sociales y de finanzas en el estado, y que mantuvo como parte del discurso de campaña, ayer como gobernador electo los desechó.

“A aquellos que le hicieron daño a Tamaulipas, les digo, no habrá odios ni rencores”.

Eso parece un claro mensaje soportado sobre la palabra que parece será, al menos los primeros meses, pilar de su gobierno: la reconciliación; pero que a su vez también soporta las teorías sospechosistas que hablaron desde el año pasado de una negociación desde las altas esferas de la política mexicana para entregar el estado. Ya en su momento Anaya y Basave, obvio como la pregunta, dijeron que ‘nel pastel’.

Como preludio al pronunciamiento cabecista, dos días antes el todavía gobernador salió en una charla ¡amena! con los medios a decir que se va un ratito de Tamaulipas. ‘Es saludable’ parece que dijo.

Pues así, ‘haiga sido como haiga sido’ se consumó la alternancia, una que sabemos desde aquella foto filtrada del interior búnker de Baltazar Hinojosa el día de su noche triste, incrédulo ante la derrota, tuvo muchas manos, incluso traiciones, aunque seamos serios, en política, eso no existe.

Ciertamente como dicen los que dicen que saben, yo no sé, padezco ignominia, pero si durante meses el eslogan de su lucha ciudadana fue la corrupción y los malos manejos de las administraciones priístas (sí, Cavazos, Yarrington, Eugenio y Egidio) tendría que seguirse con una investigación a fondo. Muchos lo esperan, y de ser cierto, no es cacería de brujas, es justicia.

Asumo, en esa misma ignominia que el panismo es un oasis que refleja para muchos, incluyéndome, el paisaje electoral del 2018. También asumo que el próximo gobernador debe recordar que no ganó por su popularidad, sino por el voto anti-priísta.

Vientos de cambio es una oda a la libertad, al derrumbe de barreras. El discurso de Cabeza no apuntan así. Apunta a un espejismo.

SÚPER MAGDA

Magda Peraza obtuvo en Tampico 20 mil votos más que su candidato gober; algunos priístas señalan la segunda traición de la maestra, y hasta cabecista dicen, es. Pero desde su partido se promovió el voto contra Peraza, incluso desde el ayuntamiento. Digo, esa moral.