El desmenuzadero

22 días oscuros en Tampico

La jornada de este domingo solo sirvió para activar el conteo cronológico de los días que Tampico y su zona llevan sumidos en la violencia. 22 días.

Más allá del desatinado comentario que hiciera el síndico de Tampico, José Mathieu, en el que responsabilizó a usuarios de las redes sociales y no a la violencia de los efectos negativos en la economía local, sigue ponderando la falta de alertas, y por ende, la responsabilidad gubernamental. Hace un par de semanas, resalté la SDR que hizo el secretario de Tampico Juan Carlos Ley Fong, pero solo fue destello.

 Es cierto que la responsabilidad de la autoridad es dar confianza y alentar a la ciudadanía, pero hacerse de la vista gorda y pedir confianza, no parece ser la vía, y un estricto sentido, se antoja hasta irresponsable.

Mañana regresan a clases más de 150 mil estudiantes de todos los niveles educativos en la zona conurbada. ¿Usted está listo para enviar a su hijo a la escuela?. ¿Siente que la situación es diferente a esos días entre el 5 y el 8 de abril, que orillaron prácticamente a adelantar el periodo vacacional?.¿Soy irresponsable por recordar que murió una jovencita?. 

La autoridad debería pensar mejor en su discurso de positivismo porque la situación sobrepasa sus capacidades, la crisis está por encima de sus recursos humanos, económicos, y a veces pareciera, intelectivos. Es tan compleja la atmósfera que vive Tampico,  ambiental, cognoscitiva y hasta digital, porque es cierto, están contagiadas de posturas regidas por estrategias condimentadas con política.

 Y así, algunos aprovechan los vacíos, incompetencias y inconsistencias para señalar; y aquellos para criticar, mientras la gente camina sin vela. Las condiciones para Tamaulipas no son idóneas para muchas cosas, y es evidente que el siguiente valor es la opinión pública, y ahí el trofeo es la credibilidad, hoy tan relativa.

La federación debería analizar poner en marcha su estrategia “muy específica”, entre la que no es descabellado un comisionado especial. Pero la otra parte está en quienes gobiernan acá.

En serio, si trataran de informar, alertar, proteger, chingao, reconocer que la situación es ajena e incontrolable, y entonces pedir el apoyo necesario, no serían “víctimas” de críticas, rumores, marchas  y comentarios oportunistas.La responsabilidad y oportunidad está en sus manos.