El desmenuzadero

¿Qué diablos esperamos de los candidatos?

Mientras veo que Jalisco arde al igual que Tamaulipas y más de medio país, y que la oposición hace de esa materia gratis de intelecto su propaganda política y me vuelvo a ver, por enésima vez, la foto de ese buen y valiente hombre tomando la ridícula decisión de sonreír frente a un autobús quemado por la violencia del sur de Tamaulipas para su promoción política; mientras escucho los desnutridos discursos me pregunto ¿qué piensan los políticos que queremos los ciudadanos?.
Una reflexión ajena, robada a la escritora Martha Izaguirre es cooptada a mis sentidos “quienes gobiernan y los políticos, piensan en hacer obras que luzcan, pero no en dejar cambios en la sociedad”.
Un flashback mental rememora hasta aquella “Mano dura contra la basura” que limpió Tampico y benefició en colectivo, y antes de que el PAN agarre esta bandera, el entonces alcalde ya anda más priista que nada.
Hoy hay más oxxos que botes de basura, pero aún así, Tampico es más limpio que hace 20 años.
Entonces ¿Qué queremos los ciudadanos? : algo más que calles, enormes edificios, equipamientos, porque aparte esa es su chamba y les pagamos. “Calidad de vida” dijo Martha, y concuerdo.
Servicios óptimos, bien común, que nos mejore la vida.
Pero los políticos, los candidatos, sus equipos, bailan en zumba mental para una estrategia edulcolorada y burda.
Tienen que sentirse ciudadanos para necesitar, compartir para entender, para enorgullecer.
Es más allá de crear una nueva clase social, una esfera aparte de la chic y ajena de la plebe.
La burbuja de la opulencia, la mezquindad, la herencia de los consanguíneos y de la sangre política, contratos y casas, diezmos y faldas, eso es lo que menos quiere el subconsciente y que más le pulula.
Pero los rojos le sigan echando la culpa a Felipe Calderón y los azules con desmemoria se retuercen en la guerra y los muertos de Peña Nieto, porque la moral de moda tiene memoria corta.
Y los políticos culpan a los ciudadanos de la desgracia y los ciudadanos aborrecen la política hasta que se consumen por ella, porque las perspectivas y las prioridades no son las mismas, y porque sí, un ciudadano no puede ser político en tiempos de aberración sociocultural.
¿Que qué queremos?
Civilidad, respeto, congruencia, inteligencia.
Quizás que todos seamos del mismo equipo, que todos busquemos lo mismo, lo que sea que busquemos.
Urge, o muy pronto se creará el Partido Abstencionista de México.

Twitter: @erikvargas e-mail: erik.vargas@milenio.com