El desmenuzadero

Una ciudad sin tránsitos: la utopía de Tampico Miramar

Fuera de ese personaje tan conocido localmente, “el Veracruz” (incorruptible agente vial asignado a uno de los cruces viales más importantes de Ciudad Madero), la imagen de ‘los tránsitos’ de la huasteca está de la patada.Hay elementos buenos, pero en agua puerca no se ven. 

Recuerdo de hace varios años una anécdota de reportero en la congregación Anáhuac de Pueblo Viejo: un hombre centroamericano a punto de ser llevado a la cárcel en media travesía de traslado de autos chatarra a su país natal desde los Estados Unidos, cuando se negó a dar su tercer mordida en menos de 20 kilómetros.

“Aquí es donde nos da miedo, te piden dinero donde está un barquito, te piden dinero donde está un faro, y luego aquí; si quieren que se queden con todo”. El turismo le teme a los tránsitos de Madero y a ese voraz pequeño equipo vial de Pueblo Viejo (corrupción nacionalmente famosa como la del registro civil de Pueblo Viejo, cuna de cachirules).

De cerquita Tampico y Altamira. Mordelones, les dicen en la forma moderada. 

Cuando se lanzó la marca turística Tampico Miramar, un intento empujado por los empresarios hoteleros, para revertir los efectos negros de la zona en cuanto a percepción nacional (criminalidad y corrupción), un funcionario en Madero me decía “hay cosas que no se pueden controlar y no están en nuestra manos, como los tránsitos” Por eso una vez más la iniciativa privada tomó la iniciativa al pagar cursos de modales y atención a tránsitos, para que no espanten a quien osa visitar a la ex capital de la huasteca. No por nada en los operativos debe vigilarlos IPs y ONGs, por si las moscas.

Bueno, pues ya el C3 (centro de Control y Confianza) convocó a los municipios a enviar sus muchachos, y desde hace unos días, éstos, se han desprendió de una ‘lanita’ para enviarlos. Por ejemplo, Altamira y Victoria, enviaron todo su pelotón vial.

Punto en contra, es que el proceso de certificación policial aun no termina, y que, los que regresan calificados, llegan sin control y con demasiada confianza.

El C3 quedará expuesto a su credibilidad, si nos los regresan más ‘confiados’, además deben pensar en enviar a jefes y coordinadores, digo, por no dejar.

Lo cierto, si esto sigue así, es que en unos días, muy cerca de la semana mayor (posiblemente la más importante económicamente para la huasteca en el año), no habrá tránsitos, algo traducido a una utopía en cuanto a los servicios públicos del turismo.