El desmenuzadero

Yunes el justiciero, ¿y Cabeza?

El jueves Miguel Ángel Yunes lanzó durante su toma de protesta como gober veracruzano uno más de sus discursos justicieros. Si está dentro de una cacería de este tipo (justicia) y se demostrará el costo del abuso del poder, bienvenido. Seguramente varios en el estado estarán nerviosos.

Mi malicia me dice que también hizo carambola en Tamaulipas, aunque seguramente podría estar equivocado: solo unas horas después el gobierno de acá emitió un comunicado sobre las comparecencias de exfuncionarios estatales.

Al final el informe pone la cereza del pastel “Una vez que se concluya este proceso se tendrán todos los elementos para conocer el estado en que se encuentra la administración en su conjunto. No se hará señalamiento alguno hasta tener pruebas contundentes”.

En los gobiernos de Veracruz y Nuevo León (ellos desde el año pasado), se inició con una campaña justiciera, recordando que la justicia en México es una herramienta política, que asume el tema de la transparencia como vital para acabar con la corrupción. O fingir, qué sé yo.

Retomo un comentario de Yunes del jueves “No olvido, no perdón, no amnistía, al contrario, toda la fuerza de la ley para sancionarlos y recuperar lo sustraído”, indicó mientras mostraba mil 200 millones de pesos recuperados, y el anuncio de una investigación que tocaría hasta el sensei del prófugo Javier Duarte, el embajador Fidel Herrera.

Cabeza de Vaca jamás se asumió frontal, escribí en mi columna posterior a su toma de protesta, en su pacífico mensaje hablaba de evitar “el odio y la venganza” y sí buscar la justicia pese a reconocer que Tamaulipas está en la “consecuencia de la corrupción y la impunidad que permearon en las instituciones del Ejecutivo estatal”.

Si bien a Tamaulipas no se le desfalcó como Veracruz donde Duarte le quedó a deber, literalmente, hasta al de las tortillas y al bolero, sí existe una crisis financiera en el estado y municipios, la deuda de 17 mil millones de pesos y una serie de obras de mala calidad, que nadie paga. Luego la violencia.

Si Cabeza quiere seguir con su travesía a la Gandhi, perfecto, pero está pendiente “se acabó la impunidad en Tamaulipas”, las respuestas, vaya.

Salga y pregunte gobernador, a ver qué piensan sus tamaulipecos.