El desmenuzadero

Uniformemos a los marimberos, ardillas y palomas

A las seis de la tarde aproximadamente, justo a la mitad de los 300 metros de la peatonal Colón con su corredero de aire, varias parejas de adulto bailan al son de la marimba mientras decenas, a veces más del ciento, observan y toman fotos o graban videos.

Todas las tardes.

Es icónico. Imán del turismo e imán de tampiqueños.

Es una postal del Centro Histórico de Tampico que contagia, da vida, genera movimiento, el mismo movimiento que durante meses, casi años, cayó por las balaceras y los secuestros y los días negros.

Por eso no entiendo a la Canaco ni a su dirigente, ese tal Carlos Delgado.

Primero que hubo una malinterpretación y luego, redireccionando lo que dice que no dijo, ofrece apoyo para vestir a los ‘marimberos’ pero bajo el brazo con un ordenamiento del Centro Histórico.

Y luego la Canirac con la Sociedad de Autores y Compositores de la mano para ofrecerles que paguen por las rolitas que usan.

Mañana en su manifestación musical a ver si no les cae la primera factura.

Hay tanto por hacer en el Centro Histórico como para hostigar a un grupo de músicos, y a los otros que optan por ofrecer su talento en la calle por, lean bien, necesidad.

No he visto que hagan, para empezar, el encantado reordenamiento vial y cada vez hay más rutas de transporte, formales e informales, en el primer y segundo cuadro de la ciudad.

Tampoco es visto que se logre el operativo para quitar los espectaculares peligrosos, recordando que el pasado invierno se zafó uno, ó, un mayor esfuerzo por atender el problema de la basura, seguridad pública ni vial.

Y en el caso de los organismos como Canaco o Canirac, déjeme decirle que la gente, turistas y locales, que van a hacer compras o a ver a los marimberos o correr entre la caca de paloma, regularmente tienen hambre, pero en el centro adolece de una variedad de oferta gastronómica, y nadie ha incentivado a nuestros empresarios locales a que pongan restaurantes que ofrezcan el servicio adecuado que buscan con su ordenamiento.

Y aprovechando, en cuestión de ruido, el que genera el comercio formal sí llega a ser basura auditiva bastante mala para la imagen de la zona primaria de la ciudad.

De salarios ni hablo.

De verdad, los artistas que hay en esa parte, son un atractivo para la gente y suero para una zona enferma, comercialmente hablando.

Al rato van a querer uniformar ardillas y palomas.

El problema es su ruido, el congestionamiento vial, la falta de servicios, eso, en lo que nadie se fija.

Twitter: @erikvargas  e-mail: erik.vargas@milenio.com