El desmenuzadero

Tampico, una luz al final del túnel

Una ciudad militarizada dice todo, pero también la identidad de su gente.Tamaulipas, pero sobre todo Tampico se debate en ello.Analizo cuatro cosas.Uno: El pasado domingo el Presidente Enrique Peña Nieto visitó por un par de horas Tampico. Casi siempre en zona federal, desde el cielo en la tierra, el aeropuerto, hasta su navegación del Pánuco al mar y viceversa. “De lejitos” a la realidad de todos los que salimos de casa y nos despedimos día a día.  Luego una comida, esa sí en la ciudad, con todo su gabinete.

Unos dicen que ese es mensaje político “todo el peso de la federación para Tamaulipas”; “histórico”, dijeron otros; “pero si ni los vimos”, dijeron los demás. Hubo más pintorescos.Segundo: la frase que nos deja el secretario de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, en su recorrido por bases militares de Tamaulipas, “Creo que ahí nos tardamos un poquito en empezar a hacer estos trabajos” en referencia a la intervención federalLos gobiernos dividen en tiempos a México, y creo se refiere a los 18 meses de Peña Nieto, aunque para los tamaulipecos no es lo mismo.Lo cierto es que entendió un panorama.Tercero: los primeros narcobloqueos en el sur, en Altamira, esto, cuando la zona conurbada que lleva el sello Tampico, cumplía dos meses oscuros, de guerras, de rumores, de SDR, de incendios.Eso sí parece histórico.

Cuarto y me parece el más importante: la intención de Tampico de atraer a empresarios para formar el patronato para la zona comercial del Canal de la Cortadura, que trata de impulsar su potencial turístico, pero lo más llamativo son los apellidos de los personajes, los más, exiliados por inseguridad. Uno de esos simbólicos no vino aunque firmó.Lorenzo Zambrano, extinto prohombre, el empresario, enriquecido en Monterrey, tuitero a más no poder, escribió una vez en esa red social “Quien se va de Monterrey es un cobarde. Hay que luchar por lo que creemos. Tenemos que retomar nuestra gran ciudad!”.Retomo entonces una plática con José Luis Kuri Con, empresario local y hoy parte del fideicomiso para el desarrollo del centro Histórico de Tampico, “alguna vez me fui, pero tenía que regresar, si queremos a la ciudad somos nosotros mismos los que tenemos que hacer algo”.Tamaulipas hoy es sinónimo de violencia, muertos, bullying, militares, tuiteros iracundos pero también de buenas intenciones, de propuestas, de su gente. 


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