El desmenuzadero

Policía o la ‘amenaza uniformada’

Tampico es cuna del día del policía internacional, pero hoy adolece tan en el fondo de ellos.

No son suficientes, los que hay no son confiables.

Ni la federación, ni el Estado, han sabido convencer sobre los estándares de las pruebas de control y confianza, y mientras el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública nos dice que hay evaluados cinco mil 395 elementos, en las calles hay inseguridad.

No hablaremos del crimen organizado, que en su momento usurpó las fuerzas policiales hasta carcomerlas, hablemos de la delincuencia común.

Robos a transeúntes, en cajeros, de taxistas, carteristas, a casa habitación, asaltos en comercios, vandalismo.

¡En Tampico se llevaron los adornos navideños y en Ciudad Madero dos minions y algunos personajes Frozen de dos metros! Ni nuestros gobernantes pueden cuidarse a sí mismos.

Pues bien y mejor dicho, Tamaulipas adolece de uno de los primarios a los que está obligado el estado y hasta el año pasado el municipio, la Seguridad Pública.

¿Qué le celebramos a la policía en su día?.

Tamaulipas es uno de los reflejos de la crisis del México actual, donde las instituciones perdieron credibilidad, control y funcionalidad.

Pero también el proceso de recuperación tienen sus peros: el SESNSP asegura que hay 264 elementos no aprobados, pero si preguntan por ejemplo solo en los municipios del sur, ellos superan esa cifra en elementos en proceso de liquidación, entonces, ¿quién miente?.

Es por ello que el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Tamaulipas recomienda dar seguimiento a los elementos que no pasen para que no volteen a ver al jugosa oferta laboral que ofrece la bolsa de trabajo del crimen organizado y que como bien añade una amigo en la mesa, “como que ya es demasiado tarde para ello”.

Pero el problema radica en la cultura mexicana, ser policía está sujeto a ser un oficio antes que una profesión, otros países preparan personas de valores, de conocimiento y por supuesto, bien remunerados.

Aquél dos de enero de 1927 la afrenta en el ex Penal de Andonegui realzó la valentía y el heroísmo de los ‘gendarmes’.

En nuestros días no enfrentan reos ni delincuentes, se enfrentan a ellos mismos.

Como dijera Mario Moreno ‘Cantinflas’ en El Patrullero 77 hace casi 35 años, parece que es para nosotros y para el gobierno, una ‘amenaza uniformada’.

Twitter: @erikvargas  e-mail: erik.vargas@milenio.com