El desmenuzadero

Patriotismo ramplón


Un debate trajo un cuestionamiento “¿Cómo van a festejar nuestros niños ‘El Grito’ si al otro día van a la escuela?”, porque la Secretaría de Educación de Tamaulipas decidió celebrar el asueto por el aniversario 204 del día más importante del país, el 15 y no el 16, día oficial.

Aquí el sistema educativo demuestra otra de sus fallas, porque la riqueza en la historia mexicana no está arraigada ni en los niños, ni en sus maestros, ni en sus directivos, ni en los gobernantes. Habrá sus excepciones.

Otorga un fin de semana largo, pero deja en sus niños un mensaje de poca relevancia y fomenta el desentendimiento y el valemadrismo mexicano, éste sí arraigado hasta en las familias, que tampoco entiende de su historia.

El patriotismo junto a los valores y las creencias son el molde de la identidad de un país; une a un pueblo con sus símbolos, su cultura, sus cánticos y sus himnos, porque es su árbol genealógico, le enorgullece.

Estados Unidos no tiene una historia ni tantito rica como la mexicana, pero sí un modelo sistemático educativo para el que no importa la época de cada generación, filtra, siembra y cultiva a su sociedad segura de sí misma.

El sistema educativo está reducido en su ejecución a dar clases, no a fomentar ni formar.

Desde que una escuela cobra cuotas que son necesarias para sobrevivir con carencias, porque no tiene recursos, rompe con la ley, viola el derecho y la obligatoriedad de la educación.

La federación se desentiende de su sistema básico, el estado se limita a cumplir y le deja la chamba a las escuelas y sus maestros, éstos a su vez se limitan a cumplir sus horas cubiertos por un sindicato que piensa en todo, menos en educación, y los padres a criticar.

Este sistema educativo es el encargado de fomentar los valores y el patriotismo, de impregnar en las nuevas generaciones los símbolos, necesarios para respetar y amar a nuestro país, sus leyes, su historia.

Uno de nuestros símbolos primarios tiene un nopal, y el mexicano en promedio se apena de su relación con el nopal y busca en sus apellidos identificar una descendencia extranjera que lo separe de ser ‘indio’. Patriotismo ramplón.

Leo en Twitter “pues no hay nada que celebrar”, claro que sí, celebra que tienes derecho a elegir esa actitud pesimista.

Nunca he visto que cambien la navidad. 



Twitter: erik.vargas e-mail: erik.vargas@milenio.com