El desmenuzadero

Naturaleza bronca, protección civil en pañales

la tromba que cayó sobre el sur de Tamaulipas y que generó una atención nacional, reitera el eterno reclamo de los ambientalistas, aquél grupo entre tantos a los que llaman ‘intensos’: le estamos partiendo la madre al planeta.

Ya es un eslogan humano algo viejo pero permanente, en el que se sostiene la magnitud creciente de la venganza de la naturaleza contra las decisiones “evolucionistas” de la humanidad.

Aparte las otras decisiones coloquiales como ser unos puercos en el manejo de nuestra basura.

Destruir cosas, para construir otras cosas y rellenar estas de basura, es un deporte humano conocido como estupidez que cobra alto los intereses y que abona muchas veces en elevar el grado de las tragedias naturales.

Decisiones.

Pero sí quiero ahondar en mi sándwich letrístico, como lo hizo MILENIO Tamaulipas en su edición del pasado viernes, la negligencia de la Coordinación Estatal de Protección Civil que no revisó los avisos del Servicio Meteorológico Nacional que advertía de mucha agua, lo que quizá, admito, no hubiera cambiado el impacto de las cosas, pero sí la reacción.

El sur se va a inundar siempre que orine el cielo; tendrá que pasar debido a que es una zona lagunaria que reclamará su territorio arrebatado por la urbanización cuando se sature los vasos lacustres que le restan, y por eso la prevención debe ser mayor, y les pongo un ejemplo:

Aunque la gente se queje, porque al mexicano le gusta estar chingando nomás porque sí, las alertas por sismos en la Ciudad de México mantienen esa misión, evitar que cuando tiemble tocando las altas escalas de Richter, tengan menos vidas cobradas, porque de eso se trata la Protección Civil.

Otro ejemplo fue el trabajo durante el verano 2015 con el huracán Patricia, al que los quejosos llamaron ‘paranoia’.

Afortunadamente para la zona conurbada todo se dio después que los chavos llegaron a sus escuelas, pero una hora antes, la cosa pudo ser diferente.

Nadie alertó nada, porque ni siquiera se dieron cuenta. O el Servicio Meteorológico Nacional no informó directamente a Protección Civil de Tamaulipas, o esta última lo ignoró. Sea lo que sea, le fallan a sus ciudadanos y los arriesgan.

Pero ya hay Fonden.

La protección civil es más que discurso y política.