El desmenuzadero

Gasolinazo detona al México que odia al México

No hay peor enemigo del mexicano que el mexicano mismo. Una máxima no reconocida como tal pero que de serlo, aplica en nuestros tiempos de cólera.

En los periódicos, internet o tv, el denominador común es el odio. Las protestas por el ‘gasolinazo’, los que lo usan para hacer violencia, los que critican a los primeros dos.

Porque si protestan son ociosos, o por eso son pobres... ¡qué oso! ¡Mejor un meme!

La gran herramienta del poder por décadas ha sido aprovechar los segmentos sociales y confrontarlos, entonces, los problemas del pobre que los peleen los pobres, y los de los ricos, los ricos.

A menos que, como pasó en Tamaulipas, el pueblo se unió porque el crimen organizado chingaba igual al “gran inversionista” que al trolelotero.

Como sea, en un interesante trabajo de mi compañera Eugenia Gómez en la edición dominical de Milenio Tamaulipas, analiza en tres voces la posición de la sociedad ante el enorme salto que significa, con raíz en el abuso del poder, desde la apatía social hasta la violencia.

Por qué el clima crítico propiciado desde la decisión del ‘gasolinazo’, los antecedentes y las terribles justificaciones del Presidente y sus colegas, lejos de una perspectiva de “revolucionario de face” o antichairos que sería más superficial que el heroísmo Kardashian.

¿Qué prejuicio detiene a una persona a saquear con bandera de justicia cuando los robos multimillonarios de los gobernantes se quedan impunes, cuando la corrupción se castiga con embajadas o nuevos puestos de gobierno? O cuando la educación y el campo tienen menos presupuesto que gasto corriente.

¿Y en un país donde la corrupción es consumo cotidiano?

Entre esa apatía y hartazgo (u odio) está la ignorancia: la falta de conocimiento de los problemas sociales y de participación, que quizá habrían evitado, en unidad, detonar la crisis actual (me abstengo de teorías conspiracionistas).

Y más cuando los “ociosos manifestantes” son los mismos enconando el hartazgo al odio, siendo criticados desde un smartphone o a bordo de un auto.

Resaltemos de los manifestantes en Nuevo León que detuvieron a chicos que en sus filas, causaron destrozos, de ahí en fuera, la mayor pelea no es contra el gobierno o el gasolinazo, sino del que protesta contra el que no.

La ignorancia no tiene clases sociales.