El desmenuzadero

¿Fidel qué esperaba de Duarte? ¿Plenitud del pinche poder?

En una entrevista desde España ofrecida a El Economista, el ex mandatario veracruzano Fidel Herrera dijo, y recojo de manera textual, “…lamentablemente mi sucesor no fue lo que yo esperaba y en medio pues hizo cosas que no tenía que hacer”.

¿Pues qué esperaba y qué tenía que hacer?

La manera como llegó Duarte a la gubernatura fue controversial, empujada por el entonces mandatario y hoy embajador mexicano en Barcelona.

No recuerda su voz en aquella grabación (i‘ñor, ilegal) “…estoy ahorita en plenitud del pinche poder; tengo el gobierno en la mano…” ofreciendo lo necesario para apoyar a sus candidatos en el 2010, incluyendo su candigober.

Bueno, pues Duarte está ejerciendo su pinche poder.

Le vale máuser todo y ha propuesto en comparsa con legisladores del PRI cualquier iniciativa digna de Juan Vargas -sí Vargas-  para una secuela de La Ley de Herodes: intentó un blindaje a sus finanzas públicas; un nuevo emplacado vehicular bajo la figura de regularización; creó dos fideicomisos decretados por ley para garantizar al pago de deuda del impuesto sobre la nómina; la basificación de casi 8 mil burócratas del gobierno de Veracruz, de los estiman hay cerca de dos mil aviadores, etcétera.

Logradas o no, esta política está sostenida en una muy caliente afrenta que se aleja de las necesidades reales, sociales y económicas del estado, y es un tipo venganza contra el hoy gober electo Miguel Ángel Yunes, convertido en su principal antagonista desde seis años. Quiere dejarle la casa hecha un desmadre.

Mientras, Veracruz es uno de los estados de mayor endeudamiento con más de 60 mil millones de pesos (17 mmdp heredados por Fidel); muy pobre (24% del total del país, cifras oficiales); y con un grave problema de secuestros y asesinatos, policías bajo investigación y siendo el estado más peligroso del país para ejercer periodismo con 16 colegas ejecutados.

Es tanto que el Presidente Peña, su gobierno y el PRI le dieron la espalda a Duarte y se vaticina su sacrificio político con sus nuevas armas anticorrupción y su campaña de limpia de imagen priísta.

Pero eso qué, yo quiero saber qué esperaba Fidel. Seguramente hablan por teléfono y lo aconseja; Duarte le debe mucho de su carrera política. Fue su secretario particular cuando fue diputado federal en la última legislatura del siglo pasado, su secretario de Finanzas, su candidato, su gobernador y heredero de su pinche poder.