El desmenuzadero

Ejército de intolerantes

Los intolerantes confunden leyes con fobias. Hoy critican a una persona que quiera agarrarse de la mano, casarse o vivir con alguien de su mismo sexo, disfrutar su decisión públicamente, pero es defienden gritar ‘puto’ en un estadio o a alguien se ve diferente en la calle.

La palabra tiene su origen y modo actual en un insulto a alguien que ‘baja la mano’, aunque me defino en los que califican ‘puto’ como una actitud ajena a la homosexualidad y una palabra multifacética.

Pero hay quienes creen anti natural ser gay, aún cuando es científicamente probado el control de las hormonas en un cuerpo o que animales sientan atracción instintiva hacia una especie de su mismo sexo; para ellos esos son ‘putos’, y ahí la palabra no es festiva.

La intolerancia en México se manifiesta con mucha fuerza, porque una de sus raíces intolerantes es el machismo y su negativa de dar oportunidades a la mujer, y la postura de las mujeres a retractarse y contenerse, aunque hay excepciones.Otro arraigo radica en el duro e histórico adoctrinamiento católico, aunque el problema es quien extrema la doctrina.“No es normal”“No es natural”Son lanzas de odio, de violencia, de quienes se autocalifican como mejores.

Y aunque muchos sentirán que una cosa no enlaza la otra, ese machismo, ese extremismo, esa homofobia, empuja otras acciones: como clasificar a las tendencias (nerds, emos, punks, roqueros, hipsters); motiva al bullying (discriminación al más débil); no respetar la discapacidad. Hasta la violencia se argumenta.

Los gustos, las decisiones y las diferencias deben respetarse, siempre y cuando no trasgredan a terceros, como debemos reconocer, sí trasgredió el orden y el derecho ajeno la exposición de genitales en la vía pública de algunos en las marchas de orgullo gay, por mucho que las expresiones busquen ganar aprobación.

La homosexualidad es un derecho, lo otro es un desmadre.He sentido, en toda la expresión de la palabra, el odio, desprecio y discriminación a mis amigos homosexuales, a quienes quiero y sobre quienes puedo defender su posición, su decisión, su fortaleza en sí mismos.Hombres y mujeres que trabajan, que estudian, que se enamoran, que se camuflan.La tolerancia no solo ayudará a que “puto” sea un grito festivo o de diversión, ayudará al respeto de una civilización, acorde a sus tiempos.