El desmenuzadero

Cuotas escolares, ayudemos al pobre gobierno

El Partido Verde Ecologista de México tomó como bandera política la iniciativa y posterior ley contra el condicionamiento de las cuotas escolares.

¿Y quién está obligado entonces?.

La ley ha sido muy clara. El artículo tercero dice que la educación básica - hasta hoy preescolar, primaria y secundaria y a partir de 2021, también bachiller- es gratuita, laica y obligatoria.

En lo de laica no entraré, pero obligatoria no es, si no cómo hay tanto niño sin estudio básico (más de 4 millones en el país) y los usos comunes dicen que gratuita tampoco.

Hoy las escuelas no pueden prohibir el acceso o la entrega de papeles, pero se siguen cobrando una cuota voluntaria.

Si el ojo crítico del ciudadano lo entiende, asumiría que las escuelas, sus directivos y las sociedades de padres de familia, estos últimos que son quienes encarnan la figura administrativa de los recursos, son los menos responsables en este tema. También asumiré que hay excepciones en el mal manejo de dineros paterfamilias.

El problema fue cuando la federación entregó la administración de las instituciones públicas a los Estados y valió cacahuate la educación, porque el crecimiento y la calidad fue dispareja.

La mamá le dejó al hermano mayor el cuidado de los hermanitos.

Los gobiernos de las entidades federativas no han asumido la responsabilidad de dotar de recursos necesarios a las escuelas; el mantenimiento, los insumos, incluso ese personal llega a cuenta gotas y la federación ha hecho ojo de hormiga.

Si una escuela no logra ejercer proyectos (chamba de los directores) para las manitas de gato, las escuelas se caen a pedazos, son violadas por la delincuencia que seguramente les agarró coraje, o los alumnos sufren las condiciones de nuestra educación, mala, fea y cara.

El PVEM o cualquier otro partido, debió iniciar por obligar a los Estados o a la Federación, a que cumplan con dotar de recursos las escuelas públicas, que las hagan funcionales, antes que dar argumentos para quitar el único refuerzo de sus pilares.

Estudios revelan que las condiciones adversas en la jornada educativa, calor, frío, hacinamiento, etcétera, reduce el rendimiento escolar.

Pues bien, si todo esto está claro, las cuotas escolares son un mal necesario si no queremos que nuestros niños estudien bajo los árboles.

Sigamos todos, federación, estado y sociedad, violando la constitución.