El desmenuzadero

Clichés políticos en el Face

El tacto y la sensibilidad de los políticos se atrofian en la abstinencia, en los tiempos, se ejercitan unos meses, se saca la sonrisa del clóset y se sale a la calle.

Pisan donde poco o nunca pisan.

Pero junto al contacto humano y los mítines, está la difusión masiva de los medios de comunicación, y su más nueva evolución, las redes sociales.

Y de repente uno sale barriendo la calle, otro comiendo tacos y unos más dicen “a huevo”. En otros tiempos la burda escena telenovelera parecería una ironía y un insulto a la inteligencia, pero en campaña extrañamente se compran esos clichés vendidos en empaques de ‘identidad’.

¿Es decir que la educación en la vieja escuela de la televisión, permite que cualquier producto de ellos, mal manipulado y con maquillaje de mala calidad, sea de potencial impacto?. Depende el mensaje.

¿Que busca el electorado? No sé. En 2000 la elección fue hacia un personaje poco ortodoxo y los efectos del 2012 también hubo efectos extraños.

Este año el renovado INE puso más incipientes candados en la relación medios-campañas, lo que ha convertido a los candidatos y sus grupos de inteligencia en acróbatas legales de la publicidad electoral, frente a un árbitro miope, o dos.

Por eso van a las redes sociales.

Los candidatos usan esos clichés y les dicen atributos, los explotan en un post, un video, con un filtro, en un tuit, y repartido cual despensa por decenas de fans y folouguers y un sinfín de bots con nombres extraños, porque a nadie se le ocurrió, que sería el vehículo más utilizado.

Ahí el término viral se convierte en noticia, y de ahí la noticia se convierte en viral, que será la meta de los equipos de campaña, de los políticos, aprovechar los canales de difusión inmediata con mensajes que en un día cualquiera, el público rechaza, pero difunde.

Las redes sociales son la herramienta más importante para la sociedad atrás de la dependencia a la televisión: sus efectos hacen una sociedad más crítica.

La partidocracia no está bien vista, los políticos tienen poca aceptación y el fantasma del abstencionismo ronda entre trending topics y hashtags mientras los candidatos buscan estrategias enfocadas al mundo de las tendencias, más allá de un simple promocional. Posicionamiento de imagen.

Sin embargo, queda la otra parte: recordar que las elecciones se ganan en otras canchas, donde está la política de los recursos y el manejo de conciencias.