El desmenuzadero

Bullying al Día del Padre


Padre y madre, significan ejemplo.Pero un padre lleva implícito la autoridad. Aquí el lado flaco.Los ejemplos convierten a nuestros chicos en abogados, políticos, deportistas, empresarios… sicarios. En buenos padres futuros o niños inmaduros que embarazan; en hombres y mujeres honestos o mentirosos, egoístas, agresivos. Según la peculiaridad.Desde la falta de ejemplos aumenta, de raíz, el abandono de hogares, la irresponsabilidad de los nuevos padres, luego el bullying, ninis, la violencia intrafamiliar, la violencia contra el prójimo.Inegi nos dice que de 28.6 de hogares registrados, solo 17.2 millones tienen un ejemplo versión papá, es decir, un 60.1 por ciento, y poco más del 25 por ciento, son menores a los 30 años.

Este 60 por ciento no quiere decir que la familia sea funcional, pero las oportunidades que genera una familia “normal” han ido reduciéndose considerablemente.También nos dice, con datos de 2010, que en hogares donde habita el padre, solo el 95.6 es en pareja, el otro 4.4 se divide equitativamente en solo con hijos y con participación de la tía o la abuela.Los resultados del ‘papá fantasma’, del papá “cabrón”,  y otros factores.Tan solo entre 2012 y 2013, se estima que se detuvo a medio millar de “niños sicarios” y la Unicef estima que tan solo en 2012, México tendría la cifra de 25 mil niños y niñas, que forman parte de alguna banda delictiva (otros dicen que hasta 75 mil).Hay otra cifra alarmante: según la UNAM, 7.5 millones de jóvenes son ninis, potenciales adeptos a la bolsa de trabajo del crimen organizado.Aún más crudo: tres de cada diez muertos por enfrentamientos, son jóvenes.La reflexión no va hacia susceptibilidades, va para quienes aun podemos hacer algo por guiar a los próximos padres. Va para esos ‘intachables’.

“¿Somos ejemplo contra la violencia, contra la degradación?”. Autocrítica.Mejorar no es un post de face, en eso poco creo. Señalar el fácil. Vanagloriarse más.El hombre, el padre mexicano, en naturaleza geográfica está ligado históricamente al machismo y la discriminación, alentadora innata de la violencia, ligada a la paternidad televisiva, al ejemplo ajeno, y a valores adquiridos en la experiencia en generaciones que maduran y se independizan cada vez a menor edad.En mi caso, pese a mi irónica forma de ver la vida, tuve el mejor ejemplo.


Twitter: @erikvargas  e-mail: erik.vargas@milenio.com